Makoto había hecho hasta lo imposible para quedarse a solas con Haru pero cada intento había terminado fallido. Era interrumpido a cada rato. Se cansó de eso y decidió dejar de intentarlo, esperó hasta que fuese de noche y entró a la habitación de Nanase para hablar y comprender su situación actual. Ambos quedaron en que sólo se atraían físicamente.
Pero había algo en lo que dudaba. No estaba seguro de sus sentimientos.
Había pasado una semana y desde esa vez cada noche Makoto iba a el cuarto de Haru para "platicar". En realidad, eso era lo que menos hacían.
En la oscuridad de la habitación ambos de besaban y recorrían los cuerpos del otro. Era su pequeño secreto. Uno tan pasional como prohibido.
¿Ya habían tenido sexo? No, aún no. Makoto quería llegar hasta el final pero Haru le decía con la mirada que no estaba listo y lo entendía. Makoto ya no era casto*. Había perdido su castidad con la única novia que había tenido hasta ahora.
En este momento Makoto se encontraba desayunando con los reyes y Haru. Se sentó a su lado y bajó la mano derecha. El pelinegro bajó la izquierda.
Se tomaron de las manos a escondidas.
Se sentía feliz por ese pequeño contacto, de hecho con cualquier minúscula cosa él se sentía la persona más suertuda del mundo. Y eso lo asustaba.
¿Por qué comenzaba a sentir maripositas en su estómago con sólo ver a Haru? ¿Por qué quería abrazarlo a cada rato y nunca soltarlo? ¿Por qué quería escuchar de los labios del ojiazul un "me gustas?
Él siempre había sido de las personas que ponen la felicidad de los demás ante la suya pero de alguna manera la felicidad que ahora tenia no quería perderla. Por primera vez en su vida se encontraba tan emocionado con ver a una persona que no fuera de su familia. Ni siquiera con Nana (el nombre de su ex-novia) el sentimiento había sido tan fuerte. Era algo tan nuevo, tan lindo y tan complicado.
Pero no quería dejar de sentirlo. Al contrario, cada día deseaba que eso creciera.
Cuando los reyes dejaron de comer, el señor Nanase habló.
-Haru hijo, dentro de poco vendrá de visita tu amigo de la infancia Rin. Se quedará unos tres días. Su hermana Gou lo acompañará. Joven Tachibana, espero no te moleste la visita de alguien más.
-Oh para nada. Será divertido.
Makoto sonrió. Observó la mirada de Haru, por algún motivo esta se veía con un poco de brillo. ¿Por qué se molestó un poco al ver eso? Sintió un dolorcito en su pecho. ¿Acaso el hecho de que el tal Rin despertara un brillo en Haruka lo enojaba? Parecía celo...so.
¡Un momento! Él no estaba celoso ¿Verdad? es decir, no sentía nada por Haru... o eso pensaba.
El señor y la señora se fueron a arreglar sus asuntos en el reino como de costumbre y ellos se quedaron solos.
-Dime Haru, ¿Quién es Rin?
-Él es... un gran amigo mío.
"¿Un gran amigo eh?" Otra vez ese puto dolor. Ya estaba harto de sentirlo. Soltó la mano del pelinegro y se levantó de la mesa.
-Voy a caminar un rato por el jardín
Haruka lo miró extrañado. Después de todo ese tipo de comportamiento era raro en él. Le dio una sonrisa cálida y se dirigió a la salida. Había unas cosas que tenía que aclarar con su yo interior.
Caminó por los rosales y se sentó debajo del árbol donde había besado a Haru. Amaba tanto ese lugar. Cuando hubo silencio pensó en sus sentimientos nuevos y dio en la cuenta de algo. Había quedado tan claro como la misma agua.
Se estaba comenzando a enamorar.
Observó la puesta de sol y cuando se dejó de ver emprendió el camino de regreso al castillo. Llegó a su dormitorio, se bañó y se puso su pijama. Una camisa blanca y un pantalón negro. Espero a que fuera media noche y fue al cuarto Haru. Como lo había estado haciendo la última semana.
Tocó siete veces, era un código que habían inventado ellos. La puerta se abrió y entró al cuarto en total oscuridad. De pronto una luz se prendió alumbrando aquella habitación.
Haru lo miraba sonrojado, tenía puesto un camisón azul fino, un poco transparente que dejaba ver su abdomen y ropa interior. Makoto lo miró de arriba abajo y se relamió los labios deseoso de quitar sus ropas con los dientes.
Se acercó lentamente y tocó su mejilla para luego susurrarle en el oído.
-Que sexy te ves así Haru.
Sintió la cara del pelinegro arder. Lamió el lóbulo de su oreja y se alejó.
Llevó un dedo hasta el fino tirante del camisón y lo bajó. Descendió hasta el cuello del más bajo y lo lamió para luego darle besitos. Chupó un poco sin dejar marca. No quería evidencias pero ganas de hacerlo no le faltaban.
Sentió a Haru temblar ante su tactó y sonrió. Finalmente le quitó la ropa dejándolo sólo en ropa interior. Llevó una mano hasta las piernas y otra la dejó en la ropa. Lo cargó como si fuera princesa hasta la cama. Se puso encima de él y besó todo su rostro.
Sus ojos, su frente, sus mejillas. Quería besarlo por todas partes. Se inclinó hasta una tetilla y la lamió. Con una mano atendía la otra. Obtuvo gemidos en respuesta y no pudo evitar excitarse más. Amaba todo el cuerpo de Haru.
La mano que atendía la otra tetilla bajó hasta los bóxers del pelinegro y comenzó a acariciar la creciente erección.
-nhg... ah! Makoto...
Dejó de chupar su pezón y comenzó a besarlo. Metió su lengua y recorrió su boca. Ambos tenían una pequeña guerra para ver quien podía durar más. Al final, fue un empate. El castaño recordó que al principio Haru era torpe al besar y ahora al menos se defendía. Rió en bajito y se levantó de la cama para quitarse la camisa junto con el pantalón.
Ahora los dos sólo estaban en ropa interior.
Comenzó a frotar ambos miembros sobre la tela. Haru dejaba escapar varios gemidos. Pero deseaba más contacto. Quitó la ropa interior de los dos mostrando ambas erecciones.
Llevó una mano y comenzó a darles masaje. Sentía el presemen salir por gotitas. Pronto ambos llegarían a su límite.
Nanase se abrazó de Makoto y comenzó a gemir.
-ah... ah... ah... Makoto yo... ah... no podré... re-resistir más.
Comenzó a tocarlo más, el también comenzaba a sentir cerca el clímax. Las manos de Nanase arañaron su espalda y se sintió arder.
-Ma-makoto... yo... ah!
Haru se corrió en los pechos de ambos derramando su semilla. Makoto se corrió también.
Su respiración era agitada y sus corazones latían rápido. Con un dedo tomó un poco de semen y lo probó.
-Sabes delicioso Haru-chan
Se levantó y fue por toallas húmedas para limpiar. Haru lo miraba sonrojado. Se puso otra vez su ropa y el pelinegro también. Ya estaba a punto de irse pero una mano en su camisa lo detuvo.
Volteó y miró a Haru sonrojado. Pero escuchó un pequeño murmullo casi inexistente.
-Quédate a dormir conmigo.
Le sonrió con ternura y tomó su mano para guiarlo de regreso a la cama. Tapó a ambos con las sábanas, lo abrazó de la cintura para atraerlo y besarle la frente
-Hasta mañana Haru.
Observó que Nanase cerraba los ojos y se entregaba a los brazos de morfeo. Él también hizo lo mismo.
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casto* modo de decir correctamente que un hombre ya tuvo relaciones sexuales. En las mujeres el término es virgen, en los hombres casto.
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Romeo x Cinderella
FanfictionEsta es una historia MakoHaru, quiere decir Makoto Tachibana x Haruka Nanase. Ellos son personajes del anime Free! la novela se basa en la canción Romeo x Cinderlla de Hatsune Miku.
