Epílogo

2.8K 94 3
                                        

Seis años después...

Narrador Omnipresente

-¡Papi! ¡Papi!

-¡Papá! ¡Papá!

El hombre sentado frente a su escritorio escuchó los llamados alterados y salió despavorido de su despacho.

-¡¿Niños?! ¡¿Que pasa?!-se apresuró a la sala, dónde estaban dos niños de 6 años.

Un niño de cabellos marrón oscuro y una niña de cabellos castaños claros.

-¡Papi!

-¡Papá!

Jacob llegó a la sala, viendo cómo sus hijos tenían ceños fruncidos y caras molestas.

-¿Que ocurre niños?

-¡Papi, Estefano...!

-¡Papá, Anahís...!

-¡... Rompió mi muñeca!

-¡... Lanzó mi carrito!

-¡Tu empezaste!

-¡Fuiste tú!

-¡Niños!-su voz sonó fuerte, resonando por toda la sala que quedó en silencio, con los niños mirándolo asustados y llorosos-¿Que le hemos dicho su madre y yo de pelear entre ustedes?

-Que no es bueno...-contestan al unisono.

-Si, no es bueno-afirma serio-¿Porque no es bueno?-pregunta de nuevo.

-Porque a mamá y papá no les gusta...-responde el niño triste.

-Y porque eso nos separará y debemos estar unidos...-termina la niña.

-Exactamente...-el hombre mayor se agacha a la altura de sus hijos-Si tienen diferencias solo deben hablarlo para llegar a un acuerdo...-Jacob toma la muñeca de su hija y une sus brazos rotos-Para que así puedan jugar tranquilos y puedan divertirse-va en busca del carrito de su hijo y se lo entrega -Ahora, discúlpense.

Anahís y Estefano se miran un poco apenados.

-Lamento mucho romper tu muñeca, Hís.

-Lamento mucho lanzar tu carrito, Estef.

Los niños se sonríen para proceder a abrazarce entre risas.

-Es divertido pelear contigo hermanito.

El niño ríe.

-Si.

En Jacob no cabía su incredulidad pues sus hijos parecían masoquistas por sus constantes peleas y sus constantes reconciliaciones después de varios sermones y regaños.

-Bien ¿Tienen hambre?-pregunta resignado y entusiasta.

-¡Si!-responden alegres los niños.

-Bueno, nos iremos a bañar para salir a comer.

-Si.

-No-responde en berrinche Estefano y su padre lo mira serio-No me quiero bañar-se queja.

-Cochino-rie su hermana riéndose.

-Pequeña adelantate tu qué yo me encargo de tu hermano-dice su padre.

-Esta bien papi.

Entonces mientras Anahís sale de la sala para dirigirse a su habitación, Estefano se queda solo con su padre, ambos de brazos cruzados y caras serias.

-Tienes que bañarte...

-No, no me gusta.

Ambos se fulminan con la mirada, retandose.

Boxeadora EmbarazadaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora