¿Y bien? – dijo el cuando entramos mientras colgábamos los abrigos y dejaba las llaves sobre la repisa.
Admito que pensé que tardaría en repicar más de lo que lo hizo. Después de salir del trabaje, pensé, que aun al final del día no me diría nada aun. Pero al parecer estaba equivocada.
-¿Bien que?
Su voz era más seca y molesta
-¿Qué tal tu día? – por favor, estaba perdiendo cierta exepción del espacio entre nosotros que lo calificaba.
-Diría que al fin, un día excitante. – sonreí para mi (si claro).
-Excitante… - dijo el lanzándose al mueble después. - ¿Algo en especial?
-¿No tienes que salir hoy con alguien?
-Supongo que puedo cancelar… - dijo sin más. Aprovechaba que no me viera el rostro para celebrar mi malvado plan. El cual, había funcionado mejor de lo que hubiera esperado.
-¿Cuál es el problema? Hoy no abra nada interesante. Puedes irte. – trate de mostrarle indiferencia.
-La verdad, es que creo que no hemos hablado en mucho y pensé en compartir – “Sientes amenazado el terreno cariño, eso sucede”. Dije a mis adentros.
-¿De verdad? Porque casi no lo e notado, digo como estoy acostumbrada a tus cosas, prefiero que te diviertas con quien quieras, pero, en lo que a mi concierne, no pasare el limite a tu país. Si me disculpas…
Antes de mover un pie el estaba allí, plantado en media puerta sin permitirme pasar, apoyado en el marco y con la cara a centímetros de la mía, como si tuviera allí varios minutos hablando en vez de un momento años luz.
-¿Lo haces a propósito no es verdad? – su aliento me rozaba el rostro.
El alumno superaba al maestro, aprendió la mayoría de los trucos, y los perfecciono, al punto de poder seducir incluso a mi, si no fuera por mis años de experiencia con vampiros lo hubiera logrado. Teníamos tanto tiempo sin siquiera rozarnos sin querer al pasar, y medio tocarnos, absolutamente nada tantos meses. ¿Porque ese instante fue como si a ambos nos colocaran sobre un tostador? El lo sabia, y yo lo sentía en su cuerpo. Pero parecía inmutable, quieto y serio.
-¿A ver, que rayos te pasa? – exigí saber
-Eso pregunto yo…
-¿Qué? – creí que me quedaría sin aire, fue un golpe bajo y sucio, el era quien salía con quien le daba la gana y a la primera señal de que alguien me miraba y realmente era una amenaza para él, entonces se comenzaba a preocupar por mi. Porque otro le ganara el puesto.
-No lo se, te vi tan divertida con él…
-¿Damián?
-¡Hay que dicha! – hablo con voz de mujer. – Exacto. – afilo la mirada.
-¿Chupaste un perro rabioso por casualidad? Porque estas algo mal, en serio. Es un muchacho.
-Un muchacho que te gusta, y mucho Vanessa, ¿no fuiste tu la que me dijo que tuviera cuidado?
-Si porque se nota que has tenido tanto… - le mire a los ojos acercándome más. - ¿A ti que te importa? No se ni con quien estas en la semana, porque todas dicen estar contigo, ese muchacho, apenas lo vi hoy, y no lo niego, me encanto… si te importa a mis pepinos, si no te e importado sola, ahora trágate las acidas, porque no estoy puesta para ver como piensas que me derrito por ti esperando encontrarme después de hacer tus estupideces. ¿Entendiste? Haré entonces, lo que me plazca…. No tengo obligación con nadie. Y aunque la tuviera, tú me enseñaste esto, puedo disfrutar de mí y de los demás.
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Angel Nocturno (Completada)
VampireVanessa, es una vampira que viviendo de incognito en un pueblo de humanos junto con un pequeño grupo más de su especie. Para ella la vida es libertad, e independencia, cualquier cosa que alterara ese orden era simplemente una pieza que molestaria al...
