Cap. (5) ¿Un paso más cerca?

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Me levante y me sorprendió ver que eran las 7:00Am, no solía levantarme a esa hora pero quizás fue por la emoción que traiga este día conmigo.

Suspire mientras miraba el cielo y estaba tan agradecido por un día más y por este día que iba ser especial.

Recuerdo que fue un 28 de agosto.

Por la mañana todos juntos nos disponemos a limpiar toda la casa para dejarla lo más limpia posible, claro íbamos a dejarla a cargo uno de mis tíos para que la mantuviese así.

En el transcurso de la mañana mi mente pensaba lo rápido que paso el tiempo, parecía que fue ayer cuando mis padres apena empezaban esta aventura, pero no. Sin darme cuenta ya 8 meses pasaron como relámpago en el cielo de una fuerte tormenta. Sin pensarlo ya debía hacerlo mismo con ellos y vivir esta experiencia juntos.

Con anterioridad ya me había despido de mis amigos más cercanos, pero aun así los llame para despedirme una vez más.

En el transcurso de la tarde ya empezaron a llegar amigos y familiares que querían estar presente en nuestra despedida, por así decirlo o por lo menos vernos por última vez aquí.

Las horas pasaron algo lentas. Ya estaba preparado mental y físicamente para esto.

-Ya deben ir a bañarse.
Exclamo mi madre.

seguido de eso dijo:

- En una hora y 30 minutos ya debemos estar en el terminal de pasajeros.

- Muy bien.- dije, ya se acercaba el momento, con mucha tranquilidad me arregle y fui uno de los primeros en estar listo, ayude a colocar todos nuestras maletas cerca de la puerta principal de mi casa; eran 8 incluyendo bolsos y un par de maletas súper grandes.

Ya nos quedaba poco tiempo ya debíamos irnos. Empaque en mi maleta la más grande y pesada (la maleta que no se puede ver) añadí un par de sonrisas y mi olvidada valentía.

-Ya es hora ¿todos listos?
preguntó mi padre.

Todos los presentes en ese momento nos reunimos e hicimos una pequeña oración antes irnos.

Ahora sí, cuenta regresiva ya no hay vuelva atrás. Varios de los amigos más cercanos nos acompañaron al terminal de pasajeros y nos llevaron en sus vehículos.

Cuando arrancamos al terminal voltee mientras miraba como mi casa se volvía más pequeña a medida que avanzábamos.

En el camino observe cada pequeño detalle de mi ciudad pues sería la última vez por un largo tiempo que iba a mirarla.

Llegábamos al terminal, bajamos nuestras maletas y nos dirigimos a la fila donde debíamos esperar para agarrar el primer autobús de este largo viaje.

!Llego¡ llegó ese gran autobús, no era la primera vez que me subía a uno. Fuimos los primeros en subir, nos sentamos en la parte de adelante mis padres en los primeros asientos y mi abuela, hermano menor, y yo detrás de ellos.

Esperamos un rato para que se llenara el autobús, ya eran un poco más de las nueve de la noche.

Avanzo, fueron como 25 minutos esperando pero fueron eternos al decir verdad.

Ya enserio esto estaba pasando en lo que menos acuerda ya me encontraría en un país completamente nuevo para mí. En un momento me dio algo de susto. Desde pequeño creo en Dios, hable con el y enseguida me calme un poco y dije todo estará bien.

Recline mi cabeza hacia atrás sobre mi asiento y cerré mis ojos, en mi oído se alcanzaba escuchar una canción agradable para mi oído. El autobús iba con sus luces del pasillo apagadas, sin luz que me molestara en cualquier momento iba a quedarme dormido.

Pasaron 10 minutos de carretera...

Y de repente mis oídos alcanzaron a escuchar:

- ¡No puede ser!
Exclamo la voz de un chico.

- ¡Santo Dios!
Con voz de asustada exclamo una señora.

Enseguida mis ojos de abrieron y todos mis sentidos se colocaron en modo alerta.

Mire al frente donde estaba mi padre y vi cuando miro para la parte de atrás del autobús, su cara reflejo miedo y susto al mismo tiempo. En ese momento quede paralizado y mi corazón se detuvo por un segundo.

No Es Tan SimpleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora