Abrí mis ojos y encendí mi teléfono, me desperté un minuto antes de que sonara la alarma que había programado a las 4:00Am.
Salí de mi habitación y vi el gran brillo de la luna rodeada de tantas estrellas, agradecí a Dios por este día y al instante el resto de mi núcleo familiar se levantó para prepararnos a este largo viaje.
Me bañe y me arregle, y de nuevo era el primero en estar listo. Esperaba un poco impaciente, mis amigos y amigas sabían que retomaba el viaje y me empezaron a escribir a esa hora, sonríe con algo de nostalgia cuando una de ella me preguntó que si no la podía llevar en una maleta, ojala existiera esa posibilidad pensaba dentro de mí en ese momento.
En lo que me menos acuerda sonó la corneta de un vehículo, - !llegó!- exclame al escuchar ese sonido.
Mi padre salió a rectificar si ese vehículo el que nos llevaría y si, si lo era, en ese momento empezó a guardar nuestras maletas y bolsos en la maletera del mismo.
Cuando salí me sorprendí un poco al ver lo que nos iba a llevar, era un gran vehículo, su aspecto era grande de color negro y cuando entre los asientos eran muy cómodos de cuero negro, adicionándole a esto que tenía aire acondicionado. El chófer un señor muy bien presentado con una camisa blanca y una corbata negra.
Todos nos subimos, yo quede en los asientos de atrás por la puerta derecha. Todo estaba oscuro y sin gente, era de ser lógico pues a horas de la madrugada no andaría gente merodeando por ahí.
Mientras empezó a avanzar el vehículo y llegabamos a la carretera principal, hice lo mismo que en el primer intento de este viaje, mire con detalle a mi ciudad porque al parecer, esta vez sí sería la última vez que la vería por un largo tiempo.
Mientras pasaban las horas en la carretera ya se empezaba a notar como cambiaba el tono del cielo oscuro de aquella noche, ya se acercaba el amanecer, baje el vidrio de ventana que estaba a mi lado para observa mejor la salida del sol.
Mire minuciosamente esperando la salida de los rayos de sol, vi como a medida que el cielo aclaraba los rayos del sol salían a lo lejos entre las montañas que estaban a un lado de la carretera, observaba como el radiante sol salió y enseguida todo el panorama cambio.
Ya era de día, ya parecía que este viaje no se detenía, poco a poco ya estaba más cerca de conocer tantas cosas y vivir nuevas experiencias.
El vehículo cruzo a un lado e hizo una pequeña parada en negocio en el cual venden todo típico de desayunos.
Nos bajamos y me estire un poco, ya llevábamos 3 horas de carretera y las que aún faltaban.
El clima era agradable ahí, desayunamos y mientras conversábamos mi papa dijo:
- bueno, hemos avanzado ¿qué les ha parecido hasta ahora el viaje? - En un tono alegre lo expreso.
- Estas pocas horas me ha parecido excelente, el amanecer estuvo muy bonito -.
Respondí yo
- A mí me ha parecido muy lindo este inicio de viaje, el señor conductor se me hace algo simpático ¿Qué edad tendrá? -
Intervino mi abuela con algo de picardía.
- ¡o rayos mami! -
Expreso mi madre en asombro con lo que había comentado mi abuela.
Todos reinos en ese instante, fue muy gracioso viniendo de mi abuela lo que había dicho.
- Vamos, lo dije jugando, tampoco es que le voy a pedir su número. Respondió mi abuela al sentirse algo incomoda por su comentario.
- ¿Papi ya vamos a llegar? - Preguntaba mi hermano menor.
- No hijo aún falta mucho, ya cuando se haga de noche estaremos cerca -
Le respondió a mi hermano mi padre.
Mientras hablaba a todos en general dijo:
- De hecho si mis cálculos no fallan llegaremos a hora de la madrugada. En ese momento el chófer a lo lejos le hacía señas a mi padre para indicarle que ya debíamos irnos.
Subimos nuevamente al vehículo. El paisaje que se podía observar era agradable al verlo.
Tenía sueño, pues dormir la noche anterior 5 horas que no fueron suficientes para un buen descanso. Me recline hacia atrás en asiento y al instante me quede dormido.
Entre un sueño algo confuso escuche mi nombre con insistencia, abrí mis ojos y pregunte ¿Qué pasa?
- Ya vamos pasar por el puente -. Menciono mi abuela.
- ¿si?
Dudaba dentro de mí.
-Tan rápido ya íbamos a pasar por el puente, dormir un par de horas considerables entonces.
Cuestionaba dentro de mí.
Y mientras pensaba esto, alce mi mirada y me asombro...
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No Es Tan Simple
CasualeMe encontraba por tanto tiempo rodeado de personas que decían: Me voy para Chile, oye yo me voy para Ecuador, sabes yo y mi familia nos vamos para Colombia. Cada vez eran más los que se iban de mi país por la situación crítica por la cual atravesam...
