En el restaurante pidieron comer mirando el mar, ambos lo adoraban, les trasmitía una paz indescriptible. Se sentaron sin decir palabra, tampoco lo necesitaban. Pidieron entrantes, bebida y primer plato mientras Bella no paraba de darle vueltas a lo que había sucedido esa mañana.
- Alfred, sobre lo del beso - comenzó diciendo nada más les sirvieron los entrantes.
- Sht - chistó el joven - no me tienes que dar ninguna explicación, Bella.
Esta lo miró atentamente, miró al plato, volvió la vista hacia él y, achinando los ojos volvió a tomar la palabra.
- Sí que es necesaria para mí - aclaró - siento mucho si te incomodó pero - suspiró - era lo que sentía Alfred. Tampoco quiero que te pienses que eres el despecho, ¿sabes? - el corazón de Alfred sintió un pequeño pinchazo, pues eso era lo que había pensado.
El catalán no quería ser el despecho o el segundo plato, él sentía algo más por bella que un simple beso.
- Bella, no pienso que soy el despecho - mintió - solo que, preferiría que tú estuvieses muy segura de lo que hacías. Joder, para la gente es un simple beso, pero, no sé - Alfred quedó sin palabras.
Pocas personas dejaban al chico sin palabras, sin explicarse, pero tenía miedo de decir lo que pensaba, de mostrar sus sentimientos y no ser correspondido. Él no quería eso.
- Y lo estaba, te lo aseguro - dijo con la sonrisa más sincera del mundo.
Ambos sonrieron y Alfred achinó los ojos para continuar con la comida.
- Perdona - dijo una niña de unos 9 años a Alfred- ¿eres Alfred de OT? - preguntó nada más girarse el chico.
- Sí, ese soy yo - respondió amablemente - ¿y tú eres..?
- Yo soy Bea - dijo la chiquilla muy nerviosa - ¿puedo hacerme una foto contigo?
Foto concedida, un autógrafo y una niña feliz por conocer a su ídolo de golpe y porrazo pero eso no iba a quedar ahí.
- ¿Y Amaia? ¿es verdad que ya no sois novios? - la cara de Alfred cambió completamente. Lo intentó disimular, pero bajo la mirada de Bella no pasó desapercibido.
- Bea, no seas entrometida - la riñó su madre.
- Jajajajaj no te preocupes - tranquilizó Alfred - no, ya no somos novios - dijo apenado.
"¿Está apenado?" Pensó Bella mientras lo miraba com el ceño fruncido, sin cortarse un pelo.
- Ahhh- entendió la niña - y esta, ¿es tu nueva novia? - preguntó otra vez señalando a una Bella con la frente arrugada.
- Eh - se sorprendió - no no, somos amigos - intentó disimular.
La madre se llevó a su hija pidiendo disculpas y volvieron a la comida. Alfred destacó que ese era su pan de cada día, que le pidiesen fotos, autógrafos y que le preguntasen por Amaia. Continuó explicándole cómo era su vida, pero Bella estaba a lo suyo, a sus pensamientos, a sus cosas y a su "lo ha dicho apenado".
Alfred lo notó, pero no le dio la menor importancia, ya que, Bella volvió a la Tierra enseguida e intentó disimular sus pensamientos y su miedo, para intentar que no encauzasen ese momento.
Salieron del restaurante a dar un paseo, llegaron hasta el centro caminando mientras comentaban cosas de la gira 1016, la de Alfred y sus compañeros. A Bella le encantaba todo ese mundo ya que, como buena fan y graduada en Periodismo, era una gran curiosidad para ella. Durante toda la tarde estuvieron dando vueltas, hablando de cosas serias o de chorradas. Incluso fueron a tomar un helado que, según Alfred, era de los más buenos que había probado en su vida.
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CREMA
FanfictionBella está a punto de romper con todo en su vida. Lo que no imagina es que el destino pondrá a Alfred en su camino para que queme todo su pasado y barra las cenizas de sus miedos.