18.

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Despierto y me siento en la cama cayendo en cuenta de que estoy en mi habitación y no en la de huéspedes en la casa de Harry. El día de ayer llegué tan cansada que solo toqué mi cama y me dormí inmediatamente.

Reviso mis redes y me doy cuenta  de que hay notas con las fotografías de Niall y Harry en el muelle de Santa Mónica; en los encabezados se lee que se les vio durante unas horas a los "guapisimos cantantes" paseando por el lugar. También hay fotografías donde Niall se encuentra tomando a Sierra de la mano, cientos de comentarios tales cómo ¿quién es esa chica?, ¿es la nueva conquista de Niall?, ¡es muy linda!, e incluso algunos cómo Niall merece algo mejor, llenan las publicaciones.

- No no no no.- salgo de la cama de un brinco.

La idea de que haya fotografías mías con Harry me llena de pánico, comienzo a buscar publicaciones donde  hablen de mi, pero afortunadamente no encuentro ninguna, en las muchas fotografías que existen me encuentro mirando hacia otro lado, o solamente se ve el enorme oso de peluche que Harry me regaló. Suspiro aliviada.

Me ducho, me arreglo y salgo de mi habitación dispuesta a convivir con mi familia después de no verlos durante casi una semana. Les cuento de todo lo que hicimos en Los Ángeles, también les doy la gran noticia de que Sierra y Niall están saliendo.

Y al respecto de Harry y yo, me limito a dejarles clara la idea de que nos encontramos saliendo también y no doy detalles exactos, puedo notar en la cara de mi padre cómo aún no se ha tragado la idea de que ahora Harry forme parte de mi vida, y lo entiendo. Si yo tuviera una hija la cuál comenzara a salir con un cantante reconocido internacionalmente, me preocuparía por cómo acabarían las cosas, pero pongo énfasis en hacerles saber que Harry es un gran chico y que jamás me haría daño.

-Hola guapo.- digo en el momento en el que Harry responde la llamada.

Después de pasar un rato con mi familia, decidí subir a la tranquilidad de mi habitación.

-¿Cómo estás?.- escuchar su voz me hace sentir una enorme calidez.

-Estoy bien, hoy en la mañana casi entro en pánico al ver cientos de noticias con fotos tuyas por todos lados.- me tiro en mi cama.

-¿También las viste, huh?, también me asusté un poco, estaba deseando que no aparecieras en ellas.- suspira.- Me refiero a que tu no querí...

-Calmate Harry.- me río por su nerviosismo.

-Lo sientooo. ¿Que harás hoy?.- pregunta y seguimos hablando y hablando.

**
He pasado los últimos días con normalidad, saliendo a pasear con Sierra o simplemente estando en casa, Harry y yo hablamos por teléfono cada día sin falta y jamás nos quedamos sin conversación, siempre le recalco que no está obligado a hacerlo diario pero el siempre dice que le gusta hablar conmigo y que quiere mantenerse comunicado conmigo, haciendo que lo nuestro funcione.

-Están riquísimas estas papas fritas.- Sierra se encuentra acostada en mi cama.

-Cuidado con manchar mi sabana.- le lancé un cojín a la cara, escuché cómo se quejó detrás de el.

Mi laptop sonaba indicando que había una videollamada entrante, corrí a tomar el aparato y el nombre de Harry aparecía en la pantalla. Acepté la videollamada.

-¡Wow, que chica tan linda!.- sus hoyuelos iluminaban la pantalla.

-Hola Harry.- sonrío y me echo el cabello para atrás.

-¡Hey Harry!.- Sierra grita desde la cama, Harry le devuelve el saludo riendo.

-¿Quieres hacerme un favor y entrar en la página de los International Awards?.- sonríe recargando su mentón en la mano.

¿Quieres venir? - H.S |Editando|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora