Creemos en el poder de las afirmaciones como una vía para reconfigurar tus pensamientos, algo así como ayudar a tu mente a resetearse y transformar de forma gradual muchas de tus antiguas creencias personales limitantes en ideas empoderadoras.
Bien lo dijo Buda hace miles de años
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado.
En palabras sencillas, la ley de atracción afirma que eres un imán viviente por ende atraes a tu vida, personas, situaciones o eventos que estén en armonía con tu frecuencia vibratoria. Esta vibración se forma con tus pensamientos y tus sentimientos dominantes.
Por eso no funciona solo pensar en algo que anhelas sino que debes unir ese pensamiento constante y enfocado con emociones que lo materialicen. El detalle clave detrás de esta idea es que puedes atraer cosas que quieres pero también aquellas que no quieres.
Y cómo es esto posible
Los seres humanos son energía y como tal emitimos vibraciones. Digamos que piensas en algo que te gustaría lograr, sueñas despierto de forma constante con ello, lo imaginas, lo ves con claridad en tu mente y cada vez que haces esto sientes un entusiasmo y una alegría interior. En este ejemplo notas que hay claridad de pensamientos unida a emociones positivas fuertes.
Según la ley de la atracción cuando esto sucede comienzan a gestarse, casi como por arte de magia, circunstancias que te acercan más y más a esa meta pensada. Puede que parezcan coincidencias, pero es esta ley actuando a tu favor.
Por el contrario, digamos que piensas en un evento que te desagrada y al hacerlo experimentas miedo o ansiedad. Aunque no te guste, en esta ocasión también estás vibrando solo que en otro tipo de frecuencia pero, de acuerdo con la ley de atracción si hay un pensamiento enfocado y una emoción fuerte inicias la co-creación de algo en tu vida. Es importante por ello, que empieces por cuidar lo que piensas.
Qué puedo hacer con los pensamientos negativos
El doctor Wayne Dyer daba un consejo muy efectivo, no luches contra ellos transfórmalos hacia su versión positiva, de manera que le des un giro a lo que piensas y de paso a lo que sientes.
Toma en cuenta que si algo que piensas o te sucede te hace sentir mal, en ese momento puedes estar creando eventos indeseados para tu futuro y viceversa.
Tu principal tarea, si manejas esta información es:
cuidar lo que piensas,
asegurarte de darle un giro positivo a a quellos pensamientos negativos que te generan algún malestar
y buscar, por todos los medios posibles, disfrutar y tomar lo mejor de cualquier circunstancia que vivas ya que entre má positiva y alta mantienes tu frecuencia vibratoria, más posiblidades tienes de atraer lo que más quieres.
Esther Hicks, oradora, reconocida por sus libros y las «Enseñanzas de Abraham» lo dice: mientras vas eligiendo tus pensamientos, tus emociones son tu guía. Según ella si hay algo con lo que te sientes bien y fluyes allí, vas por buen camino pero si hay algo hacia lo que tienes cierto grado de resistencia hay alguna emoción no positiva afectándote y debes verla como una alerta de que tal vez no es la decisión más conveniente. Ella recomienda que procures elegir el camino de menor resistencia para ti.
Tal vez en este momento digas «y si ya estoy allí en esa situación que no me gusta qué hago». Piensa en lo que realmente te gustaría y mira cómo, desde donde estás actualmente, te puedes comenzar a mover hacia allá.
Es importante en este punto evitar quejarte por tu realidad actual, recuerda que si te enfocas en la queja, terminarás atrayendo más motivos para quejarte. Encuentra algo que puedas agradecer o aprender de esta situación, aunque la sientas desagradable y busca cómo dar pasos, aunque sea pequeños, pero continuos hacia tu real objetivo, aquello que con solo pensarlo te inspira alegría, ilusión o entusiasmo.
