Durante la clase de gimnasia me sentí muy mal, cansada y mareada. Ailian estaba conmigo y fue ella quien me llevó a la enfermería para que me acostará en una de las camillas y olía horrible todo, a desinfectante y hospital. La enfermera me tomó la temperatura al verme tan pálida, dijo que solo tenía fiebre y que podía recostarme hasta sentirme mejor.
—Ibbie, ¿y estos hematomas? —preguntó Ailian preocupada, le intenté sonreí.
—No lo sé, hace unos días los tengo.
Y era verdad, me salían, se quitaban y volvían a salir, pero no me parecía algo grave.
—¿Quieres que le llame a tu padre?
Yo negué.
—¿Y a Lloyd?
Volví a negar.
Lo último que necesitaba era que él estuviera molestando aquí, este era mi momento de tranquilidad y no lo desaprovecharia para nada.
Habían pasado quince minutos cuando de repente la puerta sonó abriéndose y cerrándose, apareció Lloyd con la respiración agitada, el pelo alborotado y... Con lapiz labial rojo en una de las esquinas del cuello de la camisa, sentí una punzada en el pecho, pero fingí una mueca de desagrado al verlo.
—¿Estás bien? —preguntó, su tono preocupado estuvo a punto de disminuir mi enfado, pero no lo logro.
—A ti qué te importa, vete con April —mascullé, mirando el techo.
±Apenas noté que no estabas en clases y...
Mi risa repentina lo descoloco. Él y Ailian intercambiaron una mirada confundida, probablemente preguntándose qué mierda me ocurría.
—¿Apenas lo notaste? No me sorprende, seguro estabas follandote a April —le di una mirada gélida—. Lárgate, no te quiero aquí.
Él me miró con las cejas levemente arqueadas, estupefacto por mi poco pudor al decir aquello, pero no me importaba porque sentía la necesidad desquitarme y él era el causante de mi enojo.
—¿Pero qué coño dices? Yo no me he follado a nadie y si lo hiciera no debería importarte.
—Mientes.
—No miento —llevó una mano detrás de su cuello, rascándose.
Odiaba que me mintiera cuando su expresión corporal me decía todo lo contrario, que yo tenía razón.
—¡Sí, sí lo haces! ¡Y lo sé porque eres tan estúpido que ni tú te das cuenta de que tienes la manía de llevarte una mano detrás de tu cuello cuando me mientes!
En cuanto dije eso dejó caer su mano a un lado suyo. Me reí sin gracia, lo conocía mejor que sí mismo.
—¡Además, tienes lápiz labial en el cuello de la camisa!
Con una mirada rápida cubrió el lado manchado, avergonzado, pero también enojado.
—Eh, chicos, relajense por favor.
Miré a Ailian tirandole dagas con los ojos, ella cerró la boca dando un paso para atrás. No me apetecia escucharla.
Quizá estaba siendo demasiado injusta con mi mejor amiga, pero ya tendría tiempo de lamentarme por mi comportamiento tan mierda hacia ella.
—Bibi, yo no...
—¡Bibi y una mierda! ¡He tenido que soportar durante meses que tú y la víbora de April se la pasen juntos, intercambiando babas y sonrisitas estúpidas, teniendo que fingir que no me importa cuando en realidad lo hace! —tuve que parar para no llorar ahí mismo, quise continuar, pero sabía que si lo hacía tiraría la primera lágrima.
Estaba tan furiosa que no me había dado cuenta que me había levantado de la cama señalandote acusatoriamente.
—¡¿Cuál es tu maldito problema?! ¡Vengo a ver como estás y me recibes así!
—¡Qué me lastima el corazón verte con ella porque estoy enamorada de ti, siempre lo he estado!
Lo había gritado tan fuerte que me había quedado ardiendo la garganta por unos cuantos segundos. Me miró en silencio, sorprendido. Desvió la mirada y no tuve que escucharlo para saber la respuesta, yo no le gustaba ni un poco. En ese momento solo quise que la tierra me tragara.
Y fallé en eso de hacerme la fuerte porque lloré, otra vez, pero un mareo repentino hizo que me sostuviera de la cama. La cabeza me daba vueltas y con esfuerzos logré visualizar a Ailian quieta en su lugar con preocupación en sus ojos y luego a ti intentando llegar hacía mí antes de que cayera al piso.
No le dije ni la mitad de lo que sentía, pero las palabras quedaron atoradas en mi garganta intentando salir.
Nota de autora: Si yo sufro ustedes también, aquí es igualitario todo. ¿Qué les está pareciendo la historia?
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It'll Be Okay, Lloyd ©| ✓
Lãng mạnEn donde Lloyd lee el diario que Ibbie le dejó después de morir. "Todo estará bien, Lloyd". La imagen fue sacada de pinterest, yo solo la edite. ↠Publicada originalmente: 9/06/2019 ↠Retomada y terminada: 17/02/22-20/02/22 ↠Historia TOTALMENTE MÍA. S...
