Lo primero que hice al salir del hospital fue investigar a fondo lo que era la Leucemia linfocitíca aguda y como el médico había dicho, era un tipo de cáncer que se originaba cuando las células en alguna parte del cuerpo comenzaban a crecer sin control.
La leucemia comenzaba en la médula ósea, la parte blanda del interior de ciertos huesos en donde se formaban las nuevas células de la sangre, crecían de manera descontrolada sobrepasando en número a las células sanas y... Siendo sincera no quise seguir leyendo, no quería asustarme más de lo que ya estaba, solo quería saber lo justo y necesario.
Básicamente iba a morirme como no tomará quimioterapia y los medicamentos, no tenía opción, pero me negaba rotundamente a lo primero.
No sabía cómo decirle a mi padre o a Lloyd que no quería perder mi cabello.
Dejé de lado la computadora para poder recostarme y descansar un poco, aunque el sonido de la canción de Dynamite de BTS me sacó de mis pensamientos, tomé entre mis manos mi celular revisando quien era la persona que me llamaba.
Era Ailian.
Respondí, llevando mi celular a mi oreja y esperar a que dijera algo.
—Estoy en la puerta de tu casa, ábreme antes de que la tire abajo por agarrar un resfriado, gracias My Love.
Y colgó sin más, me quedé viendo al celular unos segundos para seguido rodar los ojos y salir de mi habitación rumbo a la puerta principal.
Papá se encontraba en la cocina haciendo quien sabe qué, hoy había pedido el día de descanso y eso de cierta manera me hacía sentir un poco culpable, le descontaría casi la mitad de su salario.
Abrí la puerta y me encontré con una Ailian temblando de frío mientras se abrazaba a sí misma.
—¿Por qué demonios traes shorts y un suéter que no te cubre ni una mierda?
—El frío es mental cuando la puteria es grátis.
—¿La puteria qué...?
Automáticamente me callé cuando sentí sus brazos rodearme en un abrazo de oso cariñoso, la abracé de vuelta.
—Olvídalo, vine porque me quedé preocupada por lo sucedido en la enfermería, ¿Estás mejor?
Me separó de ella para verme mejor, yo solo le dí una sonrisa tranquilizadora.
Realmente no había pensado en cómo decirle a Ailian sobre lo de hoy, pero tenía que buscar el momento indicado para decírselo.
—Sí, no te preocupes. El médico dijo que solo era cansancio y estrés, nada grave.
Miré como papá salía de la cocina hacía nosotras, abrí los ojos de sobre manera diciéndole con ellos que no dijera nada y afortunadamente me entendió.
—Tengo desde mi casa orinandome, si me disculpas, tengo una cita con tu baño, compermiso —se alejó rápidamente subiendo las escaleras—. ¡Hola, señor Richard, esas galletas seguro le quedaron deliciosas!
—¡Hola Ailian! Hice muchas para todos.
Cuando desapareció de nuestra vista, papá se acercó con su bandeja repleta de galletas y habló:
—Tienes que decírselo.
—Lo sé.
Sabía que tenía que decirle, el problema era que no sabía cómo abordar el tema. Tampoco podía llegar y decirle "hey, Alian, ¿Qué crees? El médico me dijo que pronto visitaré a diosito".
De solo pensarlo sonaba horrible incluso en mi cabeza.
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It'll Be Okay, Lloyd ©| ✓
RomanceEn donde Lloyd lee el diario que Ibbie le dejó después de morir. "Todo estará bien, Lloyd". La imagen fue sacada de pinterest, yo solo la edite. ↠Publicada originalmente: 9/06/2019 ↠Retomada y terminada: 17/02/22-20/02/22 ↠Historia TOTALMENTE MÍA. S...
