Mini-maratón 2/2
Me gustaba tener a la señora Heinrich aquí, a veces cuando regresaba de su casa me traía galletas de avena hechas con amor y su trato hacía mí era el mejor, muy cálido.
Normalmente hablabamos de Lloyd y sobre lo que sentía por él, de los chismes que se creaban en el lugar donde vivía, pero siempre evitando hablar de mi enfermedad, a mí no me gustaba y ella respetaba eso, me hacía bien hablar con ella.
Por la noche mi padre me visitaba, mi enfermedad había llegado al punto de que si alguien quería visitarme, tenía que cumplir unos pasos para desinfectarse por completo para entrar, en especial mi padre, pues trabajaba en una fábrica y los médicos decían que podía contraer alguna bacteria que podía complicar mi salud y eso era lo menos que necesitaba ahora. Cada día que venía lo miraba con ojeras debajo de los ojos, con cansancio y aún así no dudaba ni un segundo en regalarme su mejor sonrisa.
Era afortunada de tenerlo como padre.
Me distraje leyendo un libro llamado Un beso bajo la lluvia. Era curioso, la protagonista se llamaba Floyd y yo tenía a Lloyd, llevaba de lectura poco menos de la mitad y aunque en algunas partes lograban aburrirme, me rehusaba a dejar el libro sin terminar, estaba segura que podía llegar a sorprenderme.
La puerta de la habitación fue tocada, aparté el libro dejándolo a un lado, sobre mi mesita de noche.
—¡Adelante!
La persona del otro lado hizo caso a mi voz y pasó, era Lloyd.
Tenía varios días sin verlo y tenía tantas ganas de abrazarlo que pareció leerme la mente, me abrazó acariciando mi cabeza para después separarse y mirarme.
—Te he extrañado.
Inmediatamente las mariposas en mi vientre revolotearon presas de la emoción de sus palabras y yo sonreí como una tonta.
—Yo igual te he extrañado, ¿Qué tal han ido tus exámenes?
—En casi todos me fue bien, menos en el exámen de la profesora Olivia, seguro me odia o algo porque no es normal sacar tanto siete en su materia.
Me reí a carcajada limpia.
—Eres un exagerado, no te odia, solo repasa más tus apuntes y seguro tendrás buena calificación.
Lo miré con suma atención cuando comenzó a contarme su día y lo que había hecho en los días que no vino, puse mi mano debajo de mi mentón, observandolo. Como adoraba escuchar su voz mientras su ceño se fruncia cuando no estaba de acuerdo con algo.
—Y le dije April que no volviera a buscarme -concluyó.
Hice una mueca.
—Es una víbora, seguro todos deben pensar en "la pobrecita de Ibbie" —Solté un bufido lleno de enfado.
—No te preocupes por eso, preciosa, entre Ailian, Ancel y yo quitamos todos los volantes y seguro nadie se acuerda —hizo un mohín restándole importancia—. Últimamente April es socialmente irrelevante, por lo que nadie le presta la atención que al principio.
—Espero no sé acuerden, no quiero regresar a clases con miradas lastimeras encima de mí.
Tomó mis manos besando mis nudillos con amor.
—Hoy estás especialmente radiante, ¿Lo sabías?
Me sonroje por su halago.
—Comencé un nuevo libro.
—Cuéntame, soy todo oídos.
Otra característica destacable de Lloyd era que podía pasarme horas hablándole de libros y me escuchaba hasta el final.
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It'll Be Okay, Lloyd ©| ✓
Storie d'AmoreEn donde Lloyd lee el diario que Ibbie le dejó después de morir. "Todo estará bien, Lloyd". La imagen fue sacada de pinterest, yo solo la edite. ↠Publicada originalmente: 9/06/2019 ↠Retomada y terminada: 17/02/22-20/02/22 ↠Historia TOTALMENTE MÍA. S...
