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Después de dos largos días por fin me mandaron a casa, estaba en silla de ruedas pues me habían tenido que ayudar a subir por el elevador sin hacer mucho esfuerzo, en lo que aprendía a estar con una Bota Walker pues me había jodido el pie.
-Yo me puedo quedar contigo -Dice mi Padre.
-No, papá tú tienes una vida, tienes que volver con Jane, yo voy a estar bien -Le digo.
-No, bebé. Voy a estar muy preocupado por ti.-Me dice.
-Yo puedo cuidarla señor -Le dice Ryan tímido. Jamás lo había visto así.
-Y yo también señor -Dice Ari.
Mi papá me mira.
-Además si puedo caminar, sólo es está estúpida bota la que me lo impide, pero puedo hacer las cosas que normalmente hago papá. Por favor ve a casa, Jane te necesita más que yo.
Mi padre sonríe.

Al final mi padre se fue al día siguiente, haciéndome prometerle qué le estaría llamando constantemente.
Ryan quería quedarse conmigo todo el día pero lo había mandado a entrenar pues sabía cuan importante era el entrenar para el, así que al final lo obligue a irse a entrenar. Ari tenía que trabajar así que llegaría más tarde.
Me encontraba sola, en realidad tenía mucho sueño, quería dormir, apesar de que había estado bastante tiempo durmiendo quería dormir, me sentía muy cansada, quizás era por los analgésicos.
Antes de irme a dormir a la habitación, alguien tocó a la puerta. Lentamente y cojeando caminé hacía está para abrirla, al abrirla ahí estaban Santiago y Oriana.
La panza de Oriana se notaba un poco más, se veía muy tierna.
-Maca, oh Dios mío -Dice Oriana abrazándome.
-Hola, pasen -Digo haciéndome a un lado.
Ambos se sientan en el sillón de la sala y enseguida Blue les gruñe, Gio sale corriendo a la habitación ¿Por qué se pondrán tan raros cuando ven a alguno de ellos dos?
-¿Quieren un vaso de agua? ¿Café? ¿Te? -Pregunto.
-No, en realidad venimos solo de pasada -Dice Santiago.
-Si, es qué venimos a pedirte algo -Dice Oriana.
-¿Que pasa? -Pregunto confundida.
-Ori, no creo que...
-Queremos que seas una de mis damas de honor -Dice Oriana, interrumpiendo a Santiago.
Yo los miro con los ojos abiertos de par en par, no pensé que vinieran a pedirme algo así.
-Y-Yo -Balbuceo.
-Por favor Maca, sería super que estuvieras con nosotros en un día tan importante, eres una persona muy importante para mí y para Santi -Dice Oriana para después besar su mejilla.
Siento una pequeña punzada en el pecho, cómo si algo por dentro me quemara.
¿Quién le pide a su ex que sea su dama de honor? Yo miro a Santi, el tiene la mirada en el suelo, desde que entró no ha querido mirarme.
-Que linda Oriana, pero no sé, no creo poder. Yo aún no...
-Vamos Maca, por favor -Dice ella juntando sus manos cómo si fuera a orar.
-Puedes llevar a tu novio si querés -Dice Santiago aún sin mirarme.
-Si, incluso a tus amigos pero por favor di que sí, hasta te he traído el vestido -Oriana saca de su bolso una bolsa de regalo, supongo que ahí viene el vestido.
Yo suelto un suspiró.
-Está bien -Digo.
Oriana suelta un grito.
-Está es la invitación -Dice Oriana entregandome un sobre, uno igual cómo el que le habían dado a Ari.
-Ya vámonos -Dice Santiago de pronto.
-Si, tenemos que hacer un par de cosas más, muchas gracias Maca -Dice Oriana abrazándome -Nos vemos en la boda.
Los acompaño hasta la puerta y Santiago por fin me mira, sus ojos se ven apagados.
-Adiós Maca.

El vestido estaba precioso, me encantaba el color. Me miró una última vez en el espejo, Ari me había maquillado y peinado.
Aun con la bota me veía muy bien.
El vestido era azul, un azul muy bonito y natural. Oriana tenía muy buen gusto.
Ryan no podía ir a la boda pues tenía que entrenar, había prometido que si terminaba temprano me alcanzaba, así que me tocaba ir con Ari y Trevor, quién por cierto ahora era su novio.
-Te vez hermosa -Me dice Ari -Si su plan era que ese vestido te quedará horrible o algo, ha fallado.
Yo sólo me rio.
-Chicas vámonos ya -Dice Trey.

Al llegar al lugar todo es muy lujoso, está adornado de una forma muy bonita, es en una casa enorme, pero la boda es fuera en el jardín, dónde está una visita hacia el lago. Todo está muy bonito.
Y aunque en el camino no sentía nada ahora mismo siento que me voy a desmayar ¿Quizá me gusta el dolor? Pues ver a la persona que más amaste casarse es cómo si te clavaran una estaca en el pecho.
-Maca -Dice la mamá de Santi.
Ella me abraza, su madre siempre ha sido la persona más linda.
-Hola -Le saludo.
-Te vez preciosa, incluso más que la novia -Susurra, y se ríe.
Yo también me río.
-Maca, nos vamos a sentar -Dice Ari.
-No entiendo el punto de haberte invitado, me imagino cómo debes sentirte -Me dice la madre de Santiago.
Mi sonrisa se borra.
-No, yo-yo estoy bien -Sonrió levemente.
La madre de Santiago sigue insistiendo en lo mismo por cinco minutos más, y yo no hago más que disculparme para safarme.
Entro a la casa en busca de un baño pues necesito un poco de agua en la cara, por qué no sé si pueda soportar todo ésto.
Sin embargo la casa tiene demasiadas puertas.
"No, no, no puedes hacer esto es una locura"
Escuchó la voz de Santiago, a lo lejos. Guiando me por su voz camino por el largo pasillo hasta llegar a la puerta de la habitación dónde se encuentra Santiago.
Y sin querer empujó la puerta, abriéndola.
Santiago me mira, yo me muero de vergüenza.
-Perdón, es que estaba buscando el baño -Le digo.
-Aqui hay uno por si quieres pasar -Me dice.
Yo asiento y me adentró en el baño.
Al entrar a éste me miró en el espejo, se me ha salido un cabello haciendo que mi peinado se vea fatal.
-Mierda -Digo intentando arreglarlo pero falló en el intentó, jodiendo aún más el peinado -Maldita sea.
Intento sacarme con cuidado los prendedores.
De pronto siento una mano deslizarse por mí brazo, mi piel se pone de gallina y siento un escalofrío recorrerme por la espalda.
Al girarme Santiago está detrás de mí.
Y antes de que le diga algo, el se abalanza sobre mí besándome y yo cómo la gran idiota que soy le respondo el beso.
El beso va en aumento y siento cómo el baja lentamente el cierre del vestido y no lo detengo, dejó que lo haga. Quizá por qué quiero que pase lo que debe pasar.
De pronto el vestido cae por mis pies, y quedó en ropa interior frente a él.
Santiago levanta mi cuerpo, haciendo que mi trasero quedé en él lavabo, sin dejar de besarlo yo desabrochó su pantalón.
Y es entonces cuando Santiago se deshace de mi brassier, haciendo que mis senos queden al aire.
Y sin más terminamos haciendo el amor en el baño, justo el día de su boda.
Tremenda zorra.

Santiago me ayuda a ponerme el vestido, yo me miró al espejo, mi cabello está hecho un desastre aún peor que cuando entré.
Mis mejillas arden pues muero de la vergüenza, ni siquiera se cómo pude permitir que pasara todo ésto y justo el día se su boda.
Ambos estamos en silencio, no se escucha más que nuestras respiraciones.
Yo me acomodo el cabello, haciendo que no se vea tan desordenado.
Con los pasadores sólo me agarró algunos cabellos, haciendo que mi cabello quedé suelto y sólo la parte izquierda de mi fleco quede levantada por los pasadores.
-Aun te amo Maca -Dice Santiago de pronto.
Yo me giró mirándolo.
-Santiago, no hagas ésto. Lo que pasó sólo fue un error -Le digo.
-No, esto debió pasar hace mucho y me ha hecho abrir los ojos a la realidad y la realidad es que no me quiero casar con Oriana, me quiero casar contigo -Me dice.
Yo intentó no besarlo y caer rendida a sus brazos. Intento mostrarme fría y sería.
-Si de verdad me amarás me hubieras ido a ver al hospital -Le digo.
-Yo...
-No Santiago, está fue nuestra despedida, tú te vas a casar y es mejor dejar las cosas así, yo no quiero estar contigo -Le digo para después salir del baño de prisa, antes de que el me detenga.
Salgo de la habitación y una lágrima resbala por mi mejilla.
Pero esto debe ser así, el se debe casar con Oriana.

La boda fue una ceremonia muy linda, tuve que ser fuerte para no llorar y para no oponerme a la boda.
En cuanto Santiago dió el si, supe todo había terminado y que con esto jamás estaríamos juntos.
Al terminar la ceremonia, en el mismo lugar fue la fiesta, Ari y Trey estuvieron bailando, yo sólo estaba bebiendo, aunque no podía hacerlo por mi pierna, nada me importaba.
-¿Bailas? -Dice Santiago extendiendo su mano hacia mi.
Yo dudo en tomarla pero terminó haciéndolo.
Una canción lenta suena, y entonces caigo en cuenta que es una canción de Frank Sinatra.
Santiago lleva el ritmo de la música.
-Maca... -Me dice, yo lo miró fijamente a los ojos -No mentí cuándo te dije que te amo, nunca te mentí. Se supone que tu debías caer cuándo hice esa apuesta, pero no fue así, el que cayó fui yo -Oh no, aquí vienen las lágrimas -Yo me enamore de ti, de tú manera de ser... Tú creíste en mi cuándo ni yo lo hacía.
-Santiago...
-Y te agradezco -Dice sin dejarme hablar -Y si la cagué pero nunca he dejado de amarte y creo que siempre lo voy a hacer -Una lágrima resbala por su mejilla -Estás mejor sin mí y eso es obvio, pero quiero decirte que aún estando con alguien más yo no podría olvidarte por más que quiera. Y si quizás si quiera a Oriana pero el amor que te tengo a ti es completamente diferente... -Santiago hace una pausa -Solo esperó que ése jodido boxeador te trate cómo te mereces, por qué no te mereces más que amor, que te amén con locura. Por qué mujeres cómo tú no hay.
Yo lo abrazo, impidiendo que siga hablando.
-Te amo Santiago...

__No tengo nada que decir, sólo que últimos capítulos

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No tengo nada que decir, sólo que últimos capítulos. Bai.★

"ELLA" (PARTE 2)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora