Meses

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Estos meses fueron, y siguen siendo, lo más parecido a una montaña rusa de sentimientos que he tenido en toda mi existencia.

No es sano vivir de esa manera. Tampoco hace falta ser un genio para entender el agotamiento que eso conlleva.

De vez en cuando miro a mi alrededor y un reloj de arena aparece; así como el tic-tac de un reloj, me hace creer que lo que soy en cualquier momento se estará por convertir en cenizas, y le creo.

No, tampoco es sano anhelar que la arena se acabe y que ese vacío no pueda ser reemplazado. Esa es la diferencia, la gente vive y cada granito de arena suma, a tal punto que en algún momento llega a explotar. Yo no siento que este sumando nada, solo se que los granitos van desapareciendo hasta llegar a la pérdida de su presencia, dejando.... Nada.

Mi mente juega pero no disfruta. Mi mente sabe que mi sufrimiento es su sufrimiento. Se ataca a sí mismo esperando a que reaccione.

A veces susurra palabras de ánimo, otras veces me recuerda lo inútil que es que siga respirando.

Esa es la vida que vivimos algunas personas. Pero esto es solo una pizca de sal sobre una gran herida. No representa ni el 50% del día a día.

Si algún día dejo de existir.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora