Recuerdo cuando llegaba a casa con el corazón tan roto que no sabía qué hacer con el.
Recuerdo la primera vez que me deje de querer, tanta furia quemaba mi cuerpo que me lastime.
En este momento solo quedan cicatrices blancas, imperceptibles para aquellos que no valgo nada.
Y les digo, no es tan fácil quererse a uno mismo, yo aún no lo he aprendido. Pero sigo mi camino, y aunque no me quiera tanto, aún anhelo mis sueños.
Nunca fui de rendirme, y ahora tampoco lo haré.
Y en este momento, quiero que sepas que aquellas huellas del pasado, del pasado serán. Ya no te pueden hacer daño, solo podes pensar que sos una luchadora más. Aprendí a quererlas, y llámenme loca, pero me llegaron a agradar.
Espero que llegue el día en el que aprenda a aceptarme tal y como soy. Y también lo espero para aquellas personas que están leyendo esto.
ESTÁS LEYENDO
Si algún día dejo de existir.
RandomSi algún día decido irme, hay algunas cosas que deberían saber.
