Capítulo 23

11 1 0
                                        


Pov's Scarleeth

- Adelante -dije cuando tocaron la puerta.

- ¿Se encuentra lista señorita? -dijo tan pronto como entró.

- Si.

- Bien, acompáñeme.

Comencé a seguir a aquel joven a través de unos pasillos algo enormes, había varios cuadros colgados en las paredes, en ellas se veían unos dos niños pequeños, un niño y una niña de aproximadamente 6-8 años.

- ¿Quiénes serán?

- Listo, hemos llegado -el joven me sacó de mi ensoñación.

Frente a mi tenía un hermoso comedor, del techo colgaba un hermoso candelabro de plata

- Siéntese -hizo la silla hacia atrás y me senté.

- Gr-gracias -dije un poco apenada.

- ¿Cómo te sientes Sc... Lu? -me pregunto el chavo frente a mí, ganándose una mirada reprobatoria de la joven frente a él.

- ¿Lu? -pregunte asombrada.

- Lu... Lu... Lu -dijo alegre la niña.

- Si, ¿Te molesta? -pregunto amable y algo temeroso el chico.

- No... -sonreí- No sabía que me llamara así... -pensé y la chica sonrió un poco.

No logre preguntar muchas cosas, enseguida comenzaron a colocar platos con comida frente a nosotros, todos comenzaron a comer en completo silencio, por lo que me resigne a hacer lo mismo. Después de los 3 tiempos servidos llegó la hora del postre, la pequeña parecía algo inquieta... tan pronto terminó su postre se levantó de la mesa y se fue de allí; sin embargo, nosotros nos quedamos comiendo la rebanada de pastel acompañada del café que nos habían servido.

- ¿Y entonces cómo te sientes? -volvió a preguntar el chico mientras tomaba de una taza de café.

- Bien, en lo que cabe... este...

- Supongo que quieres preguntar algo... -me dijo la chica.

- Si -dije un poco apenada.

- Adelante, pregunta -me animo un poco.

- ¿Qu-qué hago aquí?

- ¿No recuerdas nada? -preguntó asombrado el chico.

- No mucho... ni siquiera recuerdo mi nombre, por eso me sorprendió que me llamaras Lu -medio sonreí.

- No te preocupes -sonrió el chico- Estamos cuidando de ti.

- ¿De mí? -el asistió- ¿P-por qué?

- No podemos dejar que salgas de aquí...- susurro la chica, pero la alcancé a oír.

- Es por que estas delicada -rápidamente contestó el chico.

- N-no recuerdo nada...

- Bueno, pues nosotros somos tu familia -sonrió la chica- somos tus primos, no ¿Dri?

- Claro, ¿Te siente muy mal saber que estamos cuidando de ti?

- A-algo... -me sentía cohibida- ¿Qué tengo? ¿Por qué me cuidan?

- Como te has dado cuenta, cuentas con ciertos padecimientos de la mente, tus memorias están algo dañadas, estas aquí para que tengas un descanso adecuado y puedas irte recuperando poco a poco -explico el chico, que ahora sabía que se llamaba Dri.

- Veras, aparte de ser tus familiares, contamos con una magia algo especial y peculiar, que se intensifica en esta zona, por lo que optaste por venir a cuidarte y tratarte aquí -dijo la chica.

Wish and DreamsStories to obsess over. Discover now