CAP. 21

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NARRA NATALIA

Habían pasado ya unos días y seguía sin saber nada de Alba, la echaba mucho de menos y tenia claro que la había cagado. No quería quedarme quieta sin hacer nada, de pronto me vino una idea, pero necesitaría la ayuda de Maria. Fui a su habitación y llamé a la puerta.

-Hola Mari, necesito tu ayuda.

-¿Qué?- dijo desconcertada.

-Mira Mari sé que la cagué, pero quiero compensárselo a Alba.

-¿Qué tienes en mente?

-Quería prepararle una cena en la sala de baile.

-Vale ¿Y cómo puedo ayudarte?

-Necesito que entretengas a Alba durante toda la tarde y cuando te avise la lleves a la sala de baile.

-Sin problema- dijo sonriendo.

-Muchas gracias, y gracias también por no enfadarte conmigo.

-Al principio lo estaba, pero se ve que os queréis- dijo con ternura- además, yo no te he dicho nada, pero me da la sensación de que ella también te echa de menos.

No pude evitar que se me dibujara una sonrisa tonta en la cara, es verdad que quería mucho a Alba. Quería preparar una cena perfecta. Me puse a anotar todo lo que me hacía falta para cocinar y decorar la sala de baile. De primer plato iba a hacerle una sopa de verduras ya que sabia que le encantaba, de segundo una hamburguesa vegetariana y de postre unas crêpes con chocolate. Fui al super a comprar todos los ingredientes, cuando acabé los dejé en la cocina para preparar la cena después. Después me dirigí a una tienda a comprar unas velas para decorar.

Una vez tuve ya todo me dispuse a cocinar la cena. Al poco me llegó un mensaje y vi que era de Maria, ponía que se había ido con Alba a dar una vuelta. "Perfecto", pensé. Estuve toda la tarde cocinando. Cuando acabé moví una mesa y dos sillas hasta el centro de la sala y preparé la mesa. Solo me quedaba arreglarme. Subí a mi habitación y me duché para quitarme los calores. Cuando salí me dirigí a mi armario para buscar un outfit que sorprendiera a Alba. Finalmente me decidí por una falda corta blanca y una camisa metida por dentro. Me metí en el baño para maquillarme, me hice el eyeliner y me pinté los labios de rojo. Una vez estuve lista bajé a la sala de baile y le envié un mensaje a Maria para que vinieran ya.

NARRA ALBA

Estábamos Maria y yo paseando y de pronto le llegó un mensaje, tras leerlo me insistió en que volviéramos y accedí ya que llevábamos toda la tarde por ahí. Cuando llegamos no se por que motivo me llevó a la sala de baile.

-Vamos entra- me dijo.

Cuando entré vi una mesa con dos sillas.

-¿Y esto?- me giré para dirigirme a Maria pero ya se había ido.

-Pues esto es cosa mía Albi- escuché la voz de Nat desde dentro de la sala.



Nat se ha currado una disculpa a Alba ¿Creéis que le gustará a Alba la sorpresa? ¿Que cosas os gustaría ver en esta historia? Os leo :) ❤

Corazón negro, corazón amarilloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora