POV__:
Llevo como una hora peleando sin parar.
El sudor ya ni me escurre, se evapora antes de tocar el suelo por el calor del cuerpo. Los músculos me arden, el corazón late como tambor de guerra, y las telarañas ya no salen con la misma presión de antes. Pero no puedo parar. No todavía.
Estas cosas no son como lo de costumbre.
No se rinden, no se cansan. Atacan en oleadas, uno tras otro, sin pausa, sin miedo. No son los típicos ladrones que salen corriendo en cuanto se dan cuenta de que no soy un adolescente común y corriente. Estos bichos vienen a matarme. Y no les importa morir en el intento.
Spider-Man: Ustedes sí que son feos... –le gruño al último, lanzándolo de una patada contra una camioneta antes de envolverlo en telaraña hasta que parece un saco de dormir espacial.
—Intento girar para esquivar el rayo de otro, pero mi reacción es más lenta. Siento el calor pasarme por la cara. Me lanzo al suelo, ruedo, me impulso hacia arriba con una telaraña, y caigo sobre un grupo que me esperaba con lanzas de energía. Gran idea.
Spider-Man: ¿Cómo quieren que les diga que no hablo alienñol?! –mientras los golpeo con las piernas en un giro doble.
Una hora... es demasiado.
Hasta para mí. Nunca había peleado tanto tiempo seguido, no así. Cada músculo de mi cuerpo grita. Cada telarañazo parece drenar lo último de mi fuerza. Pero si me detengo, si me permito un segundo para respirar... sé que no me voy a volver a levantar.
—Alcanzo a ver a Natasha rodeada. Tres chitauris listos para abalanzarse. Lanzo una telaraña, la jalo con fuerza hacia mí justo cuando uno la iba a ensartar con una lanza.
Spider-Man: No es por presumir... pero técnicamente te salvé la vida. Solo digo...
Black Widow: Técnicamente te debo un golpe por jalarme así sin aviso.
—Me río. Agotado. Pero me río.
Un rayo me pasa rozando la costilla. Me lanza contra un coche. El golpe me deja sin aire por un segundo. Escupo saliva. Me arrastro, tambaleándome al ponerme de pie.
Vamos... sólo un poco más.
—Lanzo dos telarañas a los edificios a cada lado, y me impulso. Giro, pateo a dos chitauris en el aire, uso la inercia para caer sobre un tercero y lo dejo inconsciente de un puñetazo. Pero al aterrizar, la pierna izquierda me falla. Caigo de rodillas.
Spider-Man: Vamos, cuerpo... no me falles ahora...
El piso tiembla. Disparos. Gritos. Explosiones.
Me levanto con esfuerzo. La visión me tiembla. Todo me duele. Pero ahí están: más enemigos, más naves, más caos.
Spider-Man: ¡Muy bien, monstruos feos y sin higiene personal! ¡Siguiente ronda! ¡Traigan a sus primos! Porque si voy a caer... será peleando. Y con una buena frase en la boca.
POV__:
Ya no puedo más... o eso creía.
Cada fibra de mi cuerpo está gritando. El pecho me quema, como si estuviera respirando fuego. La pierna apenas responde. Las manos tiemblan. Pero algo allá adentro... algo más profundo, no quiere rendirse.
Estoy harto de contenerme.
Desde que todo esto comenzó... desde que el poder llegó a mí, me he estado frenando. Limitando. Porque tengo miedo. Miedo de romper algo. Miedo de romper a alguien.
ESTÁS LEYENDO
TU ERES SPIDER-MAN
Action¿Alguna vez te has preguntado cómo sería ser SPIDER-MAN?, pues estás a punto de averiguarlo mi amigo, cuando ponga "__", significa que eres tú, así que empecemos esta aventura Spider-Man.
