X‑23: ¡¿Dónde estoy?! —se incorporó de golpe, las garras emergiendo de sus manos con un chasquido metálico que hizo eco en el sótano. Sus ojos verdes, encendidos de rabia, se fijaron en mí.
__: ¡WOW! ¡WOW! ¡WOW! ¡WOW! ¡Tranquila, no vamos a lastimarte...! —levanté ambas manos lentamente, retrocediendo un paso sin apartar la mirada. — Estás en mi casa. Ned, ponte atrás de mí.
Ned: S‑sí... —se movió torpemente, chocando con una caja de herramientas mientras se colocaba detrás de mí.
X‑23: Grrrr... ¿¡Cómo llegué aquí!? —sus garras brillaban bajo la luz amarillenta de la lámpara, amenazando cada movimiento mío.
__: E‑estabas encerrada en un laboratorio... —traté de mantener mi voz calmada mientras señalaba con un gesto suave sus manos extendidas. — ¿Por qué mejor no guardas eso?
X‑23: ¡Dame una razón para no matarte! —dio un paso al frente, inclinando el cuerpo como un animal a punto de abalanzarse. Las garras rozaron la madera de la mesa y dejaron una marca profunda.
__: E‑espera, yo... ¡yo sé quién te hizo esto! —cerré los ojos por instinto, esperando sentir las garras atravesarme.
May: ¡Ya llegué, corazón! —su voz cantarina retumbó desde la entrada de la casa, completamente ajena a la tensión mortal en el sótano.
X‑23: —giró la cabeza hacia el sonido, sus ojos se entrecerraron y sus garras temblaron con decisión. — ¿Quién es ella...? La voy a matar...
__: ¡No! No lo harás... ella es mi tía. —me adelanté un paso, poniéndome entre ella y la puerta, mi corazón latiendo a mil por hora.
Ned: __, ya tenemos que irnos...
__: Adelántate, dile a Harry que llegaré tarde.
Ned: ¿Pero llegarás, verdad?
__: Sí... mejor sal de aquí, Ned. Esto puede ponerse feo.
Ned: E‑está bien... —lo vi dudar antes de subir por las escaleras. La madera crujió mientras se iba, y sentí un vacío cuando la puerta se cerró.
__: —respiré hondo, volviendo a mirar a la chica de las garras. Me agaché un poco, tratando de suavizar mi voz. — Solo estamos tú y yo, amiga. Necesito que te calmes, confía en mí... ¿tienes algún nombre?
X‑23: ... L‑Laura.
__: Genial, es un lindo nombre. Entonces... Laura, ¿por qué no te sientas, te calmas y te explico todo?
Laura: E‑está bien... —sus garras se retrajeron poco a poco. Se sentó con cautela en el borde de la cama, sus ojos aún vigilantes, observando cada movimiento mío.
__: Bien... ahora dime, ¿qué quieres saber?
Laura: ¿Dónde estoy?
__: Nueva York.
Laura: ¿Cómo me encontraste?
__: Tenía sospechas de que en ese orfanato experimentaban con personas... entré a revisar y te encontré. ¿Tienes familia a la que pueda llamar?
ESTÁS LEYENDO
TU ERES SPIDER-MAN
Acción¿Alguna vez te has preguntado cómo sería ser SPIDER-MAN?, pues estás a punto de averiguarlo mi amigo, cuando ponga "__", significa que eres tú, así que empecemos esta aventura Spider-Man.
