—Jeno, por favor…—susurra Jaemin suplicante, puede tener una erección pero se siente pequeño bajo Jeno, tenían un concierto esta noche y no quería caminar como un pingüino, sabía que el mayor recargaría toda su rabia con el—No hoy, bebé.
Jeno gruñe en su rostro con enojo.
—No me llames bebé—dice acomodándose entre las piernas de un Jaemin nervioso.
—Al menos deja que me pre…
Un grito casi sollozo rápido se escapa de sus labios sin querer mientras Jeno entra en el sin aviso alguno, el dolor le llena y arde como los mil infiernos, esta mordiendo su labio, y sus ojos están llorosos resistiendo.
—Maldito seas, Lee…—le mira a los ojos, y Jeno está lo bastante concentrado en salir y entrar de nuevo en su primera embestida, que hace que Jaemin tenga que contener sus jadeos y pequeños sollozos que interrumpe—No hay ni lubricante.
Jeno le sonríe, y entra en el rápidamente tocando su punto y haciéndole gemir, dolor haciendo su transformación.
—Siempre te sales…—Jaemin es interrumpido por un gemido propio, sus movimientos son rápidos, la cama cruje y su cabecera choca contra la pared—con la tuya, maldita sea, tan bueno…
Jaemin está desconcentrado y ha olvidado el problema anterior, Jeno está arremetiendo contra él con fuerza.
—Retráctate...—susurra Jeno en su oído mientras se detiene y Jaemin clava las uñas en su espalda, se mueve buscando de nuevo el movimiento, pero Jeno le toma las caderas inmovilizándole— Solo dilo, maldita sea.
Jeno está conteniéndose con los ojos cerrados, demasiado fuerza contenida para no mover sus caderas, a su alrededor se siente apretado y esta volviéndose difícil para ambos.
—Maldición, no me importa…solo necesito que te muevas.
Jeno ríe un poco, Jaemin está un poco desesperado y no puede evitar abrir sus ojos para observarle, sus mejillas están rojas, labios hinchados demasiado provocativos, y su respiración sale a través de su boca abierta con mucha rapidez, su cabello está despeinado y ojos llenos de deseo, el ama que el cabello de Jaemin también lleve mechones rojos como el suyo. A Jeno le encanta este aspecto de Jaemin, es como capturas que guardará en su cabeza siempre. Jaemin está gruñendo algo enojado, está apunto de bajar la guardia, y lo hará, Jeno lo sabe.
—Bien, mierda, eres grande, puedo sentirte, solo brom…
De nuevo se interrumpe a sí mismo con un grito, Jeno se mueve con más fuerza y profundidad, el grita en cada embestida, les importa una mierda quienes estén en la planta baja de la casa escuchando, o Yukhei en la habitación siguiente, no les importa el ruido que hace la cama o el colchón, ellos no pueden evitar sus ruidos y sus movimientos frenéticos.
Jaemin gime con fuerza cuando se corre y deja marcas en la espalda de Jeno, el más alto aprieta sus dedos en las caderas de Jaemin al correrse, deja la marca de ambas manos, incluyendo además los chupones crueles en el cuello de Jaemin.
Jeno suelta una risita y sale de su interior, el menor se sienta de un tiro y eso le causa una corriente eléctrica de dolor por el sonido de queja que ha hecho.
—Maldito seas, eh—susurra Jaemin, trata de levantarse pero sus piernas tiemblan, de nuevo cae a la cama.
Se recuesta en la cama mientras Jeno se sienta a un lado. Jaemin toma las delgadas sabanas y se limpia el estómago, gatea detrás de Jeno y le abraza para limpiar su estómago también.
—Pero aún me amas…—Jeno dice, sosteniendo la mano de Jaemin que sostiene la tela.
Jaemin gruñe y esconde su rostro en su espalda, lo vuelve a maldecir en voz baja.
—Lleva esto abajo y deja de ser un cretino—dice en la espalda de Jeno y se aleja dejando la tela en manos de este, se recuesta sobre la sabana tratando de pensar menos en el dolor para poder recuperarse e ir a darse una ducha.
…
—Maldición, hasta que por fin—susurra Mark desde el sofá, mientras que Jeno está bajando por las escaleras en bóxers.
Jeno le muestra su dedo medio tatuado.
Camina hasta la cocina sin fijarse en Haechan sobre las piernas de Mark fumando, haciendo círculos con su boca muy entretenido, mientras Mark está disfrutando de la televisión en el sofá.
Un ruido contra la pared, un gemido, y eso se vuelve un patrón, viene desde arriba y Jeno ríe mientras toma una cerveza de la nevera y se dirige con los chicos.
—No somos los únicos—dice Jeno echándose en el sofá, Haechan ríe.
—Pues eso no se compara, maldición, voy a tener a Jaemin en mis sueños, es una mierda hecha de puro ruido, es como un muñeco apretable, ya sabes—dice Mark, y Jeno se encoge de hombros.
—No estará abajo en un buen rato.
Haechan ríe y recuesta su cabeza en el pecho de Mark, extiende la mano hacia Jeno con el cigarrillo y este lo toma.
Los ruidos en el cuarto de Yukhei no cesan, bastante extraño que traiga chicas a estas horas, siempre es luego de un evento, así que probablemente tengan doble función hoy.
—¿Quién es esta vez?—dice Jeno, y Haechan levanta su rostro para mirarle.
—Es pelirroja, creo que estaba borracha por que al llegar solo reía—dice mientras juega con el cuello de la camisa de Mark, todos siempre pedían a Jeno y a Jaemin que fueran como ellos, pero en realidad es bastante difícil si miras más a fondo en su complicada relación, no funcionaban sin peleas.
Mark ríe, y toma el cigarrillo que Jeno pasa a sus manos, Mark no llevaba color en su cabello esta vez, solo tenía rapado ambos lados de la cabeza y un pequeño copete en medio, Haechan llevaba su cabello rubio en las puntas de su copete, y tenía un arete en su nariz a diferencia de Mark que tenía uno en su labio solamente.
—Cuando será el día…—Jeno suspira.
Mark se ríe mientras Haechan hurga con su nariz por el cuello de este.
—Ustedes deberían pensar en eso, y sabes que me importa muy poco, pero de lo poco que me importa es que eso arruina nuestro día también, hasta nuestros shows, ¿Recuerdas la vez que Jaemin se fue del concierto porque tú alegremente decidiste subir a una fan y besarla porque ella te lo pidió?
Jeno gruñe.
—¿Estas dándome sermones, Mark Lee?
Mark asiente, y Haechan le empuja levemente.
—Déjalos, ya verás que sabrán algún día lo cabrones que están siendo con el otro.
Jeno se encoge de hombros y bebe de su cerveza, escucha pasos en las escaleras, son lentos y cuidadosos, Jaemin siempre se duchaba rápidamente luego del sexo, el dice que odia el olor y Jeno solo ríe en su cara diciendole comentarios sarcásticos, Jeno no puede recordar las vez que se dijeron te amo y si alguna vez se comprometieron realmente como una relación, la verdad ni le importa, no recordaban su aniversario, ¿Unos dos años podrían ser? ¿Septiembre? ¿O tal vez Febrero?
—Jaemin—canturrea, y este le mira con desprecio—Trae un cigarrillo y compártelo conmigo, ¿Sí?
Jeno está poniendo un puchero falso, el metal toca la piel fuera de su labio, esta algo frío. Jaemin menea su mano moviendo el mechon de su frente a un lado y termina girando hacia la cocina, que por cierto, estaba hecha un desastre. El menor camina un poco abierto, puede ver como resiste fruncir su rostro por la sensación punzante, lo conoce.
Jaemin no tarda mucho y camina un poco más rápido yendo hasta Jeno, quizás no quiere que él lo note, lleva una camisa de los Rolling Stone sin mangas, las cuales están rasgadas, tiene unos jeans rasgados y está descalzo, el delineador aún queda como una pequeña sombra alrededor de sus ojos.
Se echa sobre Jeno y le arrebata la botella, le ofrece el cigarrillo y el encendedor mientras bebe de su botella una gran porción.
Jeno lo enciende en su boca y absorbe el humo, Jaemin a dejado la botella en la mesa de a un lado, su rostro es extraño cuando se mueve para poner una pierna a cada lado de Jeno, un pequeño dolor le atraviesa.
El más alto le ofrece el cigarro, pero antes de soltar su mano entregándoselo por completo con la otra acerca su rostro y sus labios, deja salir el humo sobre la boca de Jaemin. La verdad es que Jeno tampoco recuerda como era su vida antes de Jaemin, ellos estaban equivocados, en su cabeza aunque no lo aceptara, Jeno quería esto para siempre.
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Paralelo - Nomin
Fanfiction(...) Jaemin y Jeno, nada de lo que hemos imaginado, no siempre es dulce y tierno, y tenemos explicación simple para esto, son solo dos pequeños cretinos rebosados de orgullo, y es una relación tan pública como cualquier otra, pero más polémica que...
