¿Existen otras personas arañas?
Peter Parker estará a punto de vivir su aventura más loca y extraña probablemente. Viajando entre dimensiones por culpa de un portal que apareció de la nada y sé lo tragó...
"¿Quien eres?"
"Spiderman"
...
"...
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Peter estaba cruzado de brazos, apoyado en un casillero y mirando fijamente a una morena que estaba delante suyo. Ella llevaba varios libros en sus manos y hablaba alegremente con él; explicándole donde estaba la cafetería, biblioteca, los salones y cualquier otra parte de la preparatoria, junto con las materias que tenía.
— Y bueno, a las 9 tienes matemáticas, luego a las 10 química...
Pero él simplemente la ignoraba, estaba más centrado en analizarla que en otra cosa. Su pelo, su forma de hablar y su belleza... Todo era tan idéntico, que parecía un maldito reflejó. Todavía seguía sin poder asimilar que realmente fuera ella quien le estaba hablando.
— Por ultimo a las 12 tenemos biología— Afirmó mirando al techo, para luego sonreírle y agregar unas cuanta palabras más. — ¡Y luego de eso, nos vamos!
Él no reacciono, simplemente siguió embobado; no dejando de mirarla fijamente y con los ojos bien abiertos. La chica lo notó, y algo nerviosa por la mirada que estaba recibiendo, preguntó:
— ¿Sucede algo? — Sonrió nerviosamente.
Peter reaccionó, movió rápidamente su cabeza hacia los lados y despejó su mente.
— No, no pasa nada...— Negó con una risita algo nerviosa mientras se rascaba el cuello.— ¿Cuál dijiste que era tu nombre?
— Liz— Acomodó los libros que llevaba en sus brazos— Liz Allan. Tú eras Pedro Parker ¿no?
— Sí, si...— Poco a poco lo asimilaba, acababa de conocer a la Liz de este mundo— Pedro Parker, un gusto. — Extendió su mano, ella la estrechó.
— Si, también es un gusto— Peter asintió levemente con una pequeña sonrisa. No pudo evitar volver a fijar su mirada. — ¿Y esa mirada tiene algún significado?
— No...— Se rio en voz baja— Solo que me recuerdas a alguien, te pareces bastante.
— Oh... Con razón— Liz le sonrió— Por un momento pensé que tenía algo en el pelo o me veía mal.
— No, claro que no...— Negó con su cabeza lentamente— Jamás te verías mal.
La morena se sonrojó levemente ante sus palabras y se rio inconscientemente. Usualmente nadie solía tirar piropos aquí, todos eran demasiados nerds o tímidos, aunque había una que otra excepción.
— Gracias... Tú tampoco te ve...
— ¡Liz!, ¿A qué hora era la fiesta? — Interrumpieron a la morena, que algo confundida por la interrupción se giró hacia su derecha, donde provenía la voz.
Ambos adolescentes vieron a una chica pálida, con el cabello rubio y una vincha negra encima, que separaba su pelo.
El castaño al instante la reconoció, no podía ser casualidad el parecido tan grande... Betty Brant.