6

1.9K 242 85
                                        

cuatro semanas.

habían pasado cuatro semanas desde que hongjoong había cambiado a los compañeros de cuarto quedando con el orden de wooyoung y yunho, san y jongho, mingi junto con él y por supuesto, hongjoong y seonghwa.

yeosang sabía que el mayor estaba evitándolo, no se necesitaba ser demasiado intelectual para notar como este lo ignoraba en las prácticas, terminaba de cenar, almorzar o desayunar más rápido de lo usual y rechazaba cualquier salida que lo incluyera, y entonces comenzó a estresarse por los diferentes tipos de comportamientos que eso provocó en él.

detestó a seonghwa con todo su corazón por ser un idiota que primero lo trataba tan bien, le hacía sentir que podían al menos ser mucho más cercanos, le creaba un mundo donde solo ellos dos existieran para después destruirlo tan abruptamente, ¿quién demonios hacía eso? no lo entendía.

después comenzó a enfadarse consigo mismo, por ser tan ingenuo que pudo confundir ese acto de amabilidad y posiblemente pena por un romance, se culpó tanto por creer en las palabras de jongho y olvidar que el pelinegro era definitivamente inalcanzable para su pequeño ser.

luego empezó a disculparse con el mayor mentalmente por haberlo insultado en todas las lenguas existentes y comenzó a amarlo de nuevo, por que, ¿cómo carajo podía odiar al amor de su vida? seguramente el otro intentó ser gentil con el aceptando la salida, ganando ese montón de peluches para el, y haciéndole cosquillas para hacerle sentir mejor antes de comenzar a actuar normal de nuevo, lastimosamente era tan estúpido que todo eso terminó por desbordar su inmenso amor hacia el.

ahora estaba en la última etapa de su bipolaridad: tristeza.

se encontraba acurrucado en las piernas de san, recibiendo mimos en su cabellera mientras wooyoung le daba cucharadas de helado cuando no se encontraba quejándose y preguntando el por qué el mayor no caía en sus encantos. jongho observaba la escena con un yunho ahogándose en carcajadas desde el otro extremo de la cama, mientras mingi y hongjoong debatían qué película colocar para alegrar al deprimido pelirosa.

claro que hongjoong había intentado charlar con el pelinegro, de verdad lo había intentado, pero la terquedad del mismo estaba llevando su paciencia al límite. cada respuesta seca que recibía de su parte era una razón más para querer golpearlo, por más malo que suene. mingi era consciente de ello, no por nada su novio se la pasaba quejándose con el la mayor parte del tiempo.

seonghwa por su parte parecía estar de lo más tranquilo mientras se distanciaba del pelirosa, actuando indiferente cada vez que lo tenía cerca y hasta ignorándolo, incluso comenzó a ser distante con hongjoong. su único consuelo eran sus corridas al gran parqué a unas calles del apartamento, donde se dedicaba a criticarse y odiarse por tener que actuar de esa forma.

pero tenía que, de lo contrario no haría nada más que incomodar al menor con las sutiles muestras de amor que amenazaban con ser más frecuentes cuando se acercaba a yeosang.

wooyoung bufó, dejando el pote de helado bajo la curiosa mirada de su novio, san. ¡pero no podía seguir soportando esa situación! ver a su mejor amigo de esa forma, aparte de enfadarle y entristecerle un poco, le estresaba, sin mencionar las inmensas ganas que tenía de desfigurar el rostro de seonghwa cada vez que este se preguntaba el por qué no lograba conquistarlo.

─yeosang, ¿qué te parece salir a pasear a pucy? ─ cuestionó el pelimorado, señalando al cachorro recostado sobre el regazo de yunho. ─ podrías distraerte un momento.

el aludido pareció pensarlo seriamente, pues dejó de parlotear y le lanzó una mirada al canino, quien no parecía querer nisiquiera moverse de su lugar actual.

bad dancer Donde viven las historias. Descúbrelo ahora