2. Pasado.

2.6K 159 27
                                        

Mi turno ha acabado y me despido de Elsa, quien me hace un gesto con la mano y me dedica una gran sonrisa, que yo le correspondo.

Al salir, obviamente, él está ahí. Apoyado sobre una pared, y con las gafas de sol puestas.

-Hey, ángel. Pensé que no ibas a salir nunca.

-¿Te he dicho alguna vez que eres la persona más pesada que hay en el mundo?

-Kian se muerde el labio, y después sonríe.-

-Me has dicho muchas cosas desde que nos conocemos, parece que insultarme es tu pasatiempo preferido, preciosa.

-¿Puedes decirme de una vez que es lo que quieres?

-A tí. -Responde él y yo ruedo los ojos.-

-Me parece que eso va a ser imposible.

-Nada es imposible si lo deseas lo suficiente. Además, lo difícil se consigue, y lo imposible se intenta. Sabes que me gustan los retos, ángel.

-Lo que tú digas.

-Date una vuelta conmigo, hay cosas que tenemos que aclarar.

-¿Ah, si? Pues yo creo que no tenemos nada que aclarar, fíjate. A mí me quedó todo muy claro cuando te fuiste.

-Tan sólo déjame explicarte, ¿vale? Todos merecemos una segunda oportunidad, ¿no?

-El problema es que esta no es ni la segunda, ni la tercera, ni la cuarta oportunidad que te doy. Y sabes, no quiero que sigas haciéndome daño.

-Por favor. Yo...quiero explicártelo todo.

Yo bufo y al final acabo accediendo, como siempre. Kian y yo caminamos hasta la playa, que está a unos cuantos metros de distancia, y nos sentamos en la arena seca. El sol se está comenzando a poner, y la brisa hace que un escalofrío recorra mi cuerpo.

-¿Tienes frío? -No deja que le responda, porque en un rápido movimiento se quita la chaqueta y me la pone alrededor de los hombros. Yo me la acomodo y el olor de su perfume me impacta.-

-Sigues...sigues llevando la misma colonia de siempre. -Digo yo, y él sonríe ampliamente. -Bueno, ¿y qué es lo que teníamos que aclarar? -Kian me mira serio, y después concentra su mirada en el horizonte, por lo que yo acabo haciendo lo mismo.-

-Hace dos años, la noche que tuviste el accidente, Caroline me llamó y me preguntó si te había visto aquel día. -Hizo una pausa y soltó un suspiro, me miró y prosiguió. -Le dije que habías estado conmigo, y que saliste enfadada de mi casa, porque nos habíamos peleado. Pensé que era muy extraño que Caroline me hablara, y comprendí que si me llamaba, era por algún motivo de peso. Entonces me lo dijo. Sentí que todo mi mundo se derrumbaba, fue el peor día de mi vida. Llegué a pensar que podía perderte, y...fue horrible. Salí corriendo hasta el hospital. Ella estaba allí, y no nos dejaban verte. Estaba llorando desconsolaba, gritando que eras su mejor amiga y que era mi culpa que estuvieras ahí.

-Entonces...¿por eso te fuiste? ¿Porque Caroline te hechó la culpa de lo que pasó?

-No es sólo eso. Yo le dije que te quería, y que lucharía con todas mis fuerzas para que esta vez las cosas fuesen diferentes. Pero luego pensé que tenía razón. Desde que me conociste no te pasaron más que cosas malas, y yo...sólo quería que eso se acabara, pensé que la mejor manera de mantenerte a salvo era alejándote de mí.

-Pues fue una idea penosa. ¿Sabes lo mucho que he llegado a echarte de menos, jodido idiota narcicista y egoísta?

-Eh, eh. Yo también te he hechado muchísimo de menos, pequeño diablo.

-Te odio. -Le digo, intentando dar credibilidad a mis palabras, y cuando sonrío, él repite mi gesto.-

-¿Puedo abrazarte?

-Aunque te conteste que no, lo harás.

-Me conoces mejor que nadie, ángel. -Kian se acerca a mí y me pega a su cuerpo. Yo enrollo mis brazos alrededor de su cuello apoyo mi cabeza en su clavícula. Nos quedamos así unos minutos, son decir nada.-

-Ya puedes soltarme, Kian. -Acabo diciendo yo, un poco incómoda por la situación.-

-No quiero hacerlo. Jamás debí dejarte ir. Es lo más estúpido que he hecho jamás, y mira que he hecho cosas sin sentido en mi vida.

-Creo que es un poco tarde para arrepentirse por cosas que pasaron hace 2 años. Lo hecho, hecho está.

-Es cierto, es tarde para arrepentirse, pero no para areeglar las cosas. Yo...yo te quiero. Te quiero desde que teníamos 18 años. Nos arriesgamos, dios sabe que lo daría todo por tí. Necesito que me dejes quererte como cuando teníamos 18, Marie.

-El caso es, Kian, que tú...tú no puedes simplemente volver de la nada, y pretender que yo vaya a actuar como si nada de esto hubiera pasado, porque ha pasado.

-Sigues siendo tan tozuda como siempre, eh. Por eso me enamoré de tí. Supongo que tendremos que dejar que pase un poco el tiempo, porque al final, todo es como tiene que ser.

-¿Sabes? Creo que algo hicimos demasiado bien, porque a los dos nos dolió más de la cuenta.

-Lo que hicimos fue querernos como locos, ángel, y créeme, no me arrepiento de nada, porque mientras me quisieras, podríamos estar hambrientos, incluso destrozados, porque a mí no me haría falta nada más.

Trouble again. [Kian Lawley]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora