Nathan Jones, desde que terminó sus estudios y comenzó con su vida laboral, ¡él no se a descansando ni una sola vez! Porque su tiempo siempre lo consume su nuevo trabajo. No obstante, aquella infernal y estresante desdicha termina cuando su amiga lo...
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— Entiendo... —dijo la mujer a la persona que se encontraba al otro lado de la línea telefónica— sé lo haré saber al Señor Dorian.
Pero al ver al nombrado y también por lo que estaba a punto de hacer, de inmediato cubrió el orificios del audio del aparato de comunicación.
— Espere, señor... —expresó al ver como el azabache se dirigía a aquella puerta— la señorita se encuentra con unos...
Pero al ver que el hombre prosiguió con su acción, no tuvo más opción de suspirar y volver a hablar por el teléfono.
Al abrir la puerta, de inmediato sus ojos oliva se posaron en su querida hermana.
— Oh entiendo... —dijo la rubia a aquellas dos personas que se encontraban con ella, sin embargo, cuando sus orbes turquesa vieron al intruso, de inmediato dio fin a la conversación— se pueden retirar, después me envían un correo para ver el asunto.
Al decir eso, aquellas personas se levantaron de sus asientos y solamente se dirigieron en silencio a la salida, ya que, al ver el semblante enojado del director, no querían interferir ni tampoco tener problemas con él.
— ¿Pero qué has hecho...? —preguntó este de inmediato cuando quedaron a solas— ¿¡Qué has hecho Alisson!? —dijo más fuerte provocando que la mujer funciera su ceño.
— ¿¡Pero qué te sucede!? ¿¡qué es esta maldita actitud que tienes ahora!? —expresó cerrando la carpeta y levantándose de su silla.
— Has despedido a gente sin ni siquiera consultarme —dio a conocer con un tono fuerte y a la vez autoritario.
— ¡Oh por favor! sabes perfectamente que ese es mi deber en esta empresa, y mucho más cuando se trata de los contratos que ya caducaron, los cuales, firmaste esta mañana...
— ¿Caducaron? has despedido a personas antes de la fecha marcada, además, tu solamente me dijiste que eran documentos sin importancia alguna, no que eran aviso de despido.
La rubia soltó un par de risas: — Por lo que recuerdo, tu me dijiste que no querías leer ni escuchar lo que se trataba esos papeles, ya que, estabas ocupado y no tenías tiempo para esas minorías ¿verdad? es por eso que no exprese nada... —aclaró la menor— No entiendo porqué estas en este estado, ya que, nunca te a interesado este tipo de cosas... —pero aquella antes de seguir hizo unos segundos silecio, y después ante una idea que surgió de su cabeza, continuó— Oh, ya veo... —dijo esta caminando hacia el mayor— por lo que recuerdo, solamente fue una persona a la que despedí con anticipación, solamente a una, porque los demás contratos terminaron hoy... ¿No me digas que es por ese arquitecto de la otra noche? ese el que llegó atrasado en una reunión —se detuvo quedando a pocos centrimetros de su hermano y continuó hablando— como se llamaba, ah, Jones ¿es por él que estas haciendo este maldito berrinche?
Al ver el silencio expresaba el de ojos jade, otra vez un par de risas se escaparon de esos maliciosos labios.
— ¡Oh Dorian! aún sigues con esos asquerosos gustos —dijo llevando una mano a su codo y la otra a su barbilla— ya lo veía venir, ya que, lo mirabas fijamente como si de un amante se tratara... E igual, después del encuentro con los franceses, no te vi salir del hotel y tampoco a él, ¡pero que repugnante eres querido hermano!