-¡Shikamar!- gritaba una animafa Yoshino desde la cocina.
El Nara se sobresaltaba dando un brinco en su cama llevándose las manos a sus ojos para comenzar a frotarlos. –Problemático- susurraba estirando su cuerpo, tratando de disipar la pereza que sentía siempre después de un misión.
-¡Shikamaru! Ino esta aquí- volvía a gritar su madre.
"Con que esa es la razón de que mi madre me levante a las 6 de la mañana" pensó el moreno frustrado.
-Ya voy- fue lo único que grito para que su madre ya no siguiera con sus fastidiosos gritos. Se levanto, se dirigió al cuarto de baño a refrescarse un poco la cara para así bajar un poco más presentable.
-Aquí estoy- se anuncio el joven manipulador de sombras.
-Por fin Shikamaru-- pronunciaba molesta su madre, -Nunca debes dejar esperando a una señorita- dijo señalando a Ino con la espátula que tenía en la mano.
-Jaja, no se preocupe Yoshino- se reía la Yamanaka. –Hola Shika- saluda Ino.
-Hola Ino- levantaba la mano en forma de saludo -¿qué quieres?- preguntaba.
-Etto, es que yo pensé que si quieres venir a pasear al bosque para despejar tu mente luego de una misión- decia un poco nerviosa la rubia.
El chico dirigio su mirada a su madre antes de dar a conocer su respuesta, y se encontro con una mirada que para el solo tenia un significado: Tienes que hacerlo si o si, porque sino yo te haré la vida más miserable, segun el moreno y algunas veces así lo interpretaba su padre.
-Porque no- se encogía de hombros para dar un toque perezoso. -Si quieres vamonos, ya-.
-Sii- contestaba con un pequeño salito la chica y con una sonrisa en la cara.
–Nos vemos Yoshino- hacía una reverencia Ino en modo de saludo.-Adiós Ino- le sonreia –Shikamaru- se dirigia a su hijo –Cuidala-
Se abria la puerta principal dejando entrar a Shikaku.
-Claro Madre- asentia con la cabeza.
-Hi-hijo pero que haces despierto- se sorprendia al verlo a tales horas despierto y arreglado. Shikamaru solo se limitaba a hacer un ademán con su cabeza señalando a Ino.
-¡Ah!, hola Ino- saludaba.
-Hola Shikaku-san.
Un silencio invadio el hogar Nara mientras que los dos adultos intercambiaban miradas juguetonas
-Bueno entonces nos vamos- decia Shikamaru rompiendo el silencio que se habia creado. Los dos chicos se encaminaron a la salida y siguieron su camino al bosque de Konoha.
-Tiene tus genes- decia Yoshino a su marido.
-¿Mis genes?- preguntaba Shikaku.
-Si. Tus genes perezosos- terminaba diciendo la problematica mayor – de los cuales yo me enamore- y le daba un profundo beso a su esposo.
-Eso pasara con Ino-chan ¿Verdad?.
-Eso es seguro- su mirada se volvio hacia el sendero en que los dos jovenes se habian ido.