Narración normal
Así de esa manera pasaron 4 meses, y era el momento del nacimiento de la pequeña de la omega.
Mahiru fue llevada a la clínica en donde la estuvieron atendiendo y luego de 5 horas, nació la pequeña.
Era una niña de cabello lila idéntico a la madre, sus ojos aún estaban cerrados, la chica estaba feliz, mientras que el padre de la pequeña solo la miraba, no se acercó.
Estuvieron ahí durante una semana para descartar cualquier anomalía, y ambas después de eso pudieron irse a casa.
En cuento la pareja llego a la mansión que sería suya a partir de ese momento, la pequeña fue puesta al cuidado de una niñera, mientras su madre descansaba, y en cuanto al padre, bueno, este solo la miraba pero no se acercaba a la niña, y menos a quien era su esposa.
En cuanto a los mellizos, aún estaban en aquel sótano con su madre, quien se la pasaba la mayoría del tiempo dormido, los niños comenzaban ya a mover sus pies, y hasta gateaban, aunque no salían del nido, ya que no sabían y su madre estaba aún ahí.
Los pequeños fueron registrados con nombres y apellidos que al patriarca de aquella familia le pareció bien, uno lo llamo Yuichiro, mientras que al otro Mikaela, ya ambos se les hizo el estudio para saber que eran, fue algo sorprendente, ya que, nunca se había visto un caso de mellizos que uno fuera omega y el otro alfa, aunque dominantes los dos...Pero era común que ambos o fueran omegas o fueran alfas, pero al parecer ellos eran un caso especial.
Shinya se había alegrado de escuchar eso sobre sus hijos, e incluso les dedico una sonrisa débil, pues aquel medicamento lo mantenía así.
Los pequeños eran alimentados por las sirvientas, sin despertar a la madre, quien podría literalmente asesinarlas por acercarse a sus crías, pero así como estaba, no creían que fuera posible, aquel chico parecía moribundo, y los niños no podían estar así.
El pequeño alfa, era el mayor, y se notaba que cuidaba a su pequeño hermano, inclusive de las mujeres a quienes conocía desde siempre.
Mahiru se la pasó descansando todo un mes, la pequeña fue registrada como Shinoa y era una omega, por lo que la madre se molestó mucho, pues no quería que su hija fuera omega, ella era omega, y ya bastaba con una.
Mientras a Guren le dio prácticamente igual la noticia.
La niña era cuidada por los sirvientes, de la casa, el padre de la pequeña trataba de mantenerse alejado lo más que podía, lo que significaba que se perdía en el trabajo, en su época de celo, lo paso en el trabajo, no quería estar cerca de su esposa...Además que no era bueno para la pequeña que sus padres entraran en celo, y un alfa dominante cerca de la pequeña era un problema, debido a las feromonas que suelta.
Lo que si le sorprendió fue que su celo llegara, pues su hija aún era muy pequeña, pero pues eso era lo que él decía, el doctor dijo que era normal.
--Señor, los documentos que me pidió aquí están- dijo una mujer entrando a la oficina del alfa.
--Gracias, podrías dejarlos ahí, y pedirme algo de cenar, y te puedes retirar, nos vemos mañana- dijo sin mirarla, estaba perdido en algo en su computadora.
--Ok, nos vemos mañana, que descanse- dijo la mujer, ella ya se había acostumbrado a las largas jornadas de su jefe.
Salió de la oficina, hizo lo que le pidió y se fue.
Ya de madrugada el alfa salió de su oficina, y como su casa quedaba muy lejos, decidió quedarse en un hotel, no sin antes llamarle a la mujer para decirle donde estaría, y no armara un escándalo, era lo último que necesitaba.
Por la mañana los sirvientes llevaron a la pequeña omega de lilas cabellos con su madre, la cual solo la miro, sonrió, y se alejó.
Eso a la pequeña le afectaría, ella necesitaba estar cerca de su madre.
Mikaela y Yuichiro ya tenían poco más de 6 meses, mientras la pequeña Shinoa apenas cumpliría 3 meses aproximadamente.
Las sirvientas estaban preocupadas por la salud de la pequeña, por lo que decidieron hablar con el padre de la joven, ese sería su último recurso.
Cuando llegaron, el hombre estaba en su estudio, parecía pensativo.
Una mujer entro, y le hablo de la situación de su pequeña nieta.
El hombre, solo la miro, y ordeno que llevaran a la pequeña.
En realidad estaba mal, la pobre niña necesitaba a su madre, pero no juzgaba a su hija, al contrario, la admiraba.
La pequeña fue puesta en brazos de su abuelo, que al olerlo, comenzó a llorar, por lo que llamo a una de las sirvientas que cuidaban de los mellizos, y le ordeno que la llevara con ellos.
La mujer hizo caso, y cuando bajo a ese cuarto con muy poca luz, encontró a Shinya despierto, lo cual dificultaba las cosas, al parecer el medicamento estaba haciendo menos efecto en él, y eso era bueno, sobre todo para los niños.
El omega reía con sus bebes, los cuales no se querían separar de él.
El chico al ver a la mini copia de Mahiru se puso a la defensiva y coloco a sus hijos detrás de él, aunque la pequeña no era ninguna amenaza.
--Shinya, veo que estas mejor, oye, me preguntaba si serias tan amable de cuidar a la hija de Mahiru, ella no se encuentra bien, y Guren al parecer tampoco lo está del todo- dijo la mujer, a lo cual no vio cambio en el omega, hasta que menciono al alfa.
Ahí supo que de esa manera seria más sencillo, aunque peligroso.
--Ella es hija de Guren... Ok- dijo el omega haciendo ademan para que le entregara a la pequeña.
La mujer se la dio, y la niña comenzó a reír de manera tierna.
Los mellizos comenzaron a llorar demandando la atención de su madre.
Y así los 4 estuvieron juntos todo ese día.
Por la noche, la mujer volvió a ir, para llevarse a la niña, pero la encontró profundamente dormida, y no quiso despertarla...Además estar en ese nido con el olor de su padre le ayudara.
La mujer volvió a la parte de arriba, y le informo a su jefe lo de la pequeña, lo cual al hombre le dio igual pero la dejo ahí.
Mientras Guren todo el día nuevamente había trabajado, y entre juntas, y tratados se fue su día, solo que ahora dormiría ahí en su oficina, solo le mando un mensaje a su esposa de no más de 10 palabras.
Mahiru recibió el mensaje del alfa, pero le dio igual ella estaba bastante ocupada.
Llego a su casa muy entrada la madrugada, por lo que no se dio cuenta que su hija no estaba.
La omega, no quería ser madre desde un inicio, pero era por órdenes de su padre que lo hizo, incluso tuvo que usar medicamentos que aceleraban el celo, para lograrlo, es por eso que a ninguno le funciono lo de la suspensión del celo.
Ya que no fue de manera natural.
Ahora algo más importante le estaba rondando la cabeza, pues su madre le había puesto al tanto de la traición de su esposo y su "hermano", aunque nunca lo considero como tal, más bien como un compañero, para que le hiciera compañía en su soledad, y ya no sirve.
Es más le alegraba lo que le estaba pasando, y realmente deseaba que se muriera.
Ya luego se encargaría de su adorado esposo.
Nadie se burlaba de ella y vivía para contarlo.
De esa manera paso una semana, Shinya era quien cuidaba a la pequeña de cabellos purpuras, y a los mellizos, mientras este hacia un esfuerzo sobre humano para no caer ante los efectos del medicamento, lo cual con mucha dificultad lograba.
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Amor Profundo Como el Mar
FanfictionUn matrimonio por conveniencia desata toda una serie de eventos que llevaran a poner a prueba que tanto amor puedes sentir, para soportar todo La familia Hiragi es una de las más poderosas en todo el mundo, se compone principalmente por alfas, y en...
