- ¿Qué? - preguntó Valentina sorprendida.
-Creo que eso lo pueden hablar después, con más calma, ahorita no tiene caso... y también sabemos que fue un accidente- interrumpió Lucía mirando a Eva severamente.
-Lucía tiene razón, mejor lo hablamos después- opinó Valentina, definitivamente tenían muchas cosas de que hablar, y tampoco quería que Juliana se siguiera sintiendo culpable.
- ¿Segura que te sientes bien? - preguntó Eva.
-Si, me siento bien, pero ya estoy aburrida, ¿faltará mucho para que me den de alta? - preguntó Valentina mirando a Juliana.
-Me dijo el doctor que en unos días te dará de alta si todo marcha bien- respondió Juliana.
En realidad Juliana tenía miedo de regresar a casa, no quería saber lo que Valentina quisiera hacer con su matrimonio, pero sabía que llegaría el día en que tendrían que hablar de eso.
- ¿Cuántos años tienes perdidos Vale? - preguntó Eva ignorando la respuesta de Juliana.
-Siete.
-Vale... entonces... lo de papá...
-Tranquila... ya lo sé, me lo dijo Juliana- respondió Valentina con tristeza.
-Está bien...
-Todo va a estar bien Vale- dijo Lucía apretando su mano.
-Lu tiene razón, lo importante es que te recuperes- opinó Eva.
-Me siento bien, tal vez un poco confundida, pero no me duele nada, espero poder irme pronto.
-Ya verás que si Val- respondió Juliana
Eva y Lucía se retiraron algunas horas después, en ese tiempo Valentina se pudo dar cuenta de que su hermana y Juliana no se llevaban para nada bien, en cambio Lucía y la morena parecían buenas amigas, era Lucía quien detenía los comentarios mal intencionados de Eva.
- ¿Cómo te sientes? - preguntó Juliana rato después.
-Estoy bien Juls... lamento todos los comentarios de Eva.
-No te preocupes, estoy acostumbrada, sé que si no los hiciera, mi vida no sería divertida- respondió Juliana causando que Valentina riera, esa chica definitivamente era especial.
-Supongo que tienes razón... cuéntame algo.
- ¿Cómo qué quieres que te cuente?
- ¿En qué trabajas?... o ¿en qué trabajo yo?
- ¿Cuál de las dos quieres que responda primero? - preguntó Juliana divertida.
-La que prefieras.
-Bueno... empezaremos por la más importante... tu trabajas en la empresa de tu familia, escribes una columna sobre cualquier cosa que se te ocurre, y créeme eres bastante buena- contó Juliana mientras Valentina sonreía, era lo que había querido y lo último que recordaba era que le diría a su papá que era precisamente eso lo que quería hacer.
-Siempre me llamó la atención eso.
-Pues lo lograste, yo he leído lo que escribes y es asombroso.
-Gracias- respondió Valentina sonrojada mientras Juliana sonreía.
-Ahora yo... bueno yo me dedico a la moda, tengo una pequeña sucursal en un centro comercial, apenas estoy empezando, bueno desde hace un par de años, pero me encanta.
- ¿Eres diseñadora?
-Lo intento.
-Vaya, eso es genial, ¿me enseñaras tus diseños?
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Tu memoria en mi piel
Romance¿Cuánto puede cambiar la vida que conoces después de un accidente?
