-Valentina...
- ¿Lo vas a negar?
-Nunca, jamás negaría lo más bonito que me ha sucedido- respondió Juliana con lágrimas en sus ojos, mientras Valentina la miraba culpable, se sentía realmente mal por todo lo que sucedería más adelante.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes?
-Quería evitar tu rechazo.
-No te estoy rechazando- murmuró Valentina mientras Juliana soltaba una carcajada amarga, ¿querer divorciarse que era?
-Lo harás... solo mira la cara de pánico que tienes, creo que eso significa al menos un poco de rechazo.
Valentina la miraba de una forma que hacía que sintiera como si su corazón recibiera miles de puñaladas, y cada una era más dolorosa que la anterior.
- ¿Puedes comprenderme un poquito?
-Val, claro que te comprendo, no te estoy culpando, fue un accidente, pero también entiéndeme tú a mí, ¿Cómo quieres que tome el hecho de que mi esposa, con la que quiero pasar el resto de mi vida, no recuerda ni quien soy, y mucho menos recuerda amarme? - respondió la morena poniendo sus manos sobre su cara, ¿en qué momento saldrían las personas con cámaras para anunciarle que era una pésima broma?
-Sé que para las dos será difícil.
-Mira, lo más importante es que tú te recuperes completamente y puedas ir a casa, lo demás con tiempo, ya después veremos qué hacer con nuestra situación.
¿No podían sedarla hasta que Valentina recuperara la memoria?
-No quiero hacerte daño Juls- dijo Valentina, no podía evitar culparse, no sabía lo que estaba sintiendo la morena, pero podía darse una idea solo con ver la cara de dolor de la morena, ¿tanto la amaba?
-No se puede evitar... mira tranquila, como te dije ya habrá tiempo de hablarlo, lo primero es tu salud, en casa hablaremos... todo se va a solucionar, de una manera u otra, lo importante en que estés bien.
-Sobre eso... ¿en dónde vivimos?
-Tenemos un departamento... adivinando tu cara... no íbamos a vivir en la casa de tus papás Val- respondió Juliana sonriendo por la cara de Valentina.
-De acuerdo, ¿Cuándo vendrá mi hermana?
-Mañana, Val... ¿puedo pedirte algo?
-Claro.
-No dejes que tu hermana se meta en nuestro matrimonio, pasara lo que tenga que pasar, pero será decisión de las dos, no de terceras personas.
- ¿Por qué lo dices?
-Porque no tengo una buena relación con tu hermana, no le caigo bien, y no quiero que haya terceras personas afectando nuestras decisiones.
-Está bien... Juliana siento que esto es una broma, cierro los ojos y trato de recordar y no puedo, no me imagino casada, sé que dije que me iba a casar, pero como te dije, estaba en un compromiso eterno, y en este momento no pasa por mi cabeza, mucho menos estar casada contigo.
Valentina hablaba rápidamente cuando se ponía nerviosa, y este era un claro ejemplo de lo que sus nervios estaban haciendo con ella, le aterraba el hecho de que en su cabeza el día anterior era normal, estaba con su familia, su papá estaba vivo... y ahora que le digan que eso fue hace muchos años y que ahora su vida es muy diferente a como ella lo recuerda, es una total locura... sabía que sus palabras no eran en este momento las mejores, pero su confusión estaba sacando lo peor de ella.
-Basta, entiendo todo lo que dices, no te voy a obligar a estar conmigo, tranquila...
-Perdón, digo las cosas muy feo.
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Tu memoria en mi piel
Romance¿Cuánto puede cambiar la vida que conoces después de un accidente?
