- ¿Quién eres?
- ¿Disculpa?
-Lo escuchaste... ¿Quién eres? - volvió a preguntar Valentina impacientemente, mientras la morena la miraba levantando las cejas, si era una broma, no le había causado gracia.
- ¿Cómo que quién soy? ¿estas bromeando?
-No, no estoy bromeando, ¿Quién eres y por qué estabas durmiendo mientras agarrabas mi mano?
-Val... creo que la broma ya fue suficiente, y para que lo sepas, no me causó gracia.
-Wait... he escuchado eso antes.
- ¿De qué hablas? ¿Por fin dejaras de bromear?
-Val... todos me dicen Vale... ¿Por qué me llamas Val? En fin, no importa, ¿ya me dirás quién eres?
-Valentina...- dijo entre dientes Juliana, estaba bien que la castaña acabara de despertar, pero no era el lugar ni el momento para hacerse la graciosa.
-Bueno ya que no me dirás... ¿puedes llamarle a mi familia?
- ¿Tu familia?
-Chica ¿Por qué contestas una pregunta con otra? Pero si, háblales a todos, bueno si quieres solo háblale a mi papá y él se encargará de hablarle a los demás.
- ¿A tu papá?
- ¿Ves como si contestas una pregunta con otra? - preguntó Valentina con una pequeña risa, esa morena era simpática.
-Val no puedes estar hablando en serio.
- ¿Por qué no estaría hablando en serio?
-Creo que mejor le hablaré a tu doctor- respondió Juliana asustada, abriendo rápidamente la puerta, al parecer Valentina se había vuelto loca.
- ¡Y también a mi papá por favor! - pidió Valentina antes de que Juliana cerrara la puerta.
•
-Señorita, ¿Dónde está el doctor que está atendiendo a mi esposa? - preguntó Juliana rápidamente hacia la primera persona con uniforme blanco que vio.
- ¿Señora Valdés?
-Si, ¿Dónde está el doctor?
-Ahí viene, va saliendo de la habitación 433.
-Doctor, algo está pasando con mi esposa
- ¿Qué?
-Se ha despertado
- ¿Por qué no apretó el botón para llamarnos?
-Porque estaba sorprendida, aparte empezó a decir cosas raras, mejor vaya, no supe qué decirle
-Está bien, acompáñeme y dígame que fueron las "cosas raras" que dijo su esposa
-En primera, me pregunto que quien era, al principio pensé que era una broma, pero ahora me dijo que quiere que le hable a su papá
-Pero si...
-Sí ya sé, el señor Carvajal está muerto, yo tampoco lo conocí- dijo Juliana deteniéndose en la puerta, no quería decir algo equivocado, había visto la cara de sorpresa del doctor.
-Señora Valdés, mejor espere aquí afuera
-Pero... ¿qué está pasando?
-Lo averiguaremos en unos momentos, para no causar más sorpresas mejor espere aquí afuera.
- ¿Perdió la memoria? - preguntó Juliana preocupada, si no sabía quién era... entonces ¿no recordaba amarla? El simple hecho de pensarlo hizo que cerrara los ojos fuertemente para poder detener las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos.
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Tu memoria en mi piel
Roman d'amour¿Cuánto puede cambiar la vida que conoces después de un accidente?
