OMEGA
Capítulo cuatro: Celo.
Iruka lloraba en silencio mientras el hombre de cabellos plateados se vestía con una túnica negra. La forma en que había tocado su cuerpo se alejaba de las violaciones que miró, escuchó o imaginó alguna vez. A pesar de haberlo disfrutado no encontraba otra manera de denominarlo, aunque su cuerpo caliente hubiera contestado cada una de sus caricias. Decir que el miedo no estaba ahí era mentira, pero también tenía odio.
No sabía cómo, ni mucho menos porqué, pero lo habían drogado, no había otra forma en que su cuerpo hubiera contestado así ante las caricias de él. Apartó la mirada cuando la intensidad de los ojos negros le intimidaron.
—Kakashi...— susurró mientras le mecía los cabellos con suavidad.
No hacía falta que le dijera que ese era su nombre para intuirlo, era maestro después de todo. Sus primeros años como profesor había comenzado con los niños más pequeños, su capacidad de comprensión le serviría mucho en ese lugar. Negó su caricia mientras lo apartaba con la mano.
—Kakashi...— volvió a repetir.
—I-Iruka... — contestó con pesar.
—Eres inteligente, estarás bien... Iruka — dijo mientras se inclinaba a besarlo una vez más, a pesar de que el castaño escapó de sus labios, se empeñó en cazarlos hasta tenerlos a su merced.
Lo recostó sobre la cama, para ponerse de nuevo encima. Sintió el miedo del otro pero no se apartó, probablemente ninguno de los creadores notara los cambios de mutación que sus cuerpos comienzan a desarrollar. Dio un pequeño sorbo en su mejilla mientras delineaba su figura.
El castaño pronto comenzaría a sentir el celo de nueva condición y no quería apartarlo, pero podía sentir el aroma del alfa invadir todo el lugar. Itachi estaba furioso y eso no podía pronosticar nada bueno; sabía que las cosas habían salido mal desde el momento en que la alarma había alertado a todos de su presencia.
Bajó su rostro hasta llegar al vientre del contrario. No podía oler nada en él y eso le pegaba a su orgullo de alfa, era un general de guerra con varios años de experiencia. Se esperaba que fuera de los primeros en preñar a su pareja; era una lástima tener que abandonar el cuerpo de su pareja.
Deseó poseerlo una vez más cuando la puerta se abrió estridentemente.
—Tienes que venir ahora, Kakashi.
Conocía el olor de Obito, no hacía falta girar para saber que era él. Entendía su malestar, todos en la nave nodriza tal vez también lo sentían; pero era difícil querer abandonar a su omega cuando el celo estaba por comenzar de nuevo. Gruñió mirando como las garras de Iruka comenzaba a salir y sus colmillos relucían entre su dentadura.
—¡Kakashi! — rugió el hombre de cabellos azabaches.
—Espera fuera... — contestó con molestia ¡tenía que tomarlo de nuevo! hacerlo sentir que su único escape era con él.
—N-No... — susurró la víctima sintiendo como sus labios eran devorados por un cruel verdugo.
Obito cerró la puerta corrediza con un botón y esperó. Estaba realmente alterado por los resultados de la misión, nada había salido según lo planeado y todo por un descuido. Incluso, Fugaku había tomado a una hembra que lejos de gustarle casi mataba a su hijo. Negó con la cabeza mientras caminaba por el pasillo, sí Sasuke moría sería un duro golpe para el clan.
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Omega
FanfictionCuando enormes bestias los muerden sellaron su destino. Fueron llevados a otro lugar a salvar una especie en peligro de extinción. Naruto sabe que de debe salvarlos a todos, incluida su madre. SasuNaru. Omegaverso.
