¡Hola! ¿hola? Jajajajajaja, esta historia a penas esta comenzando a tener color. Espero que puedan disfrutarla junto conmigo.
¡Cuídense ante la pandemia!
...
OMEGA.
Capítulo dos: Mordida.
Kushina había dado varias vueltas en la patrulla. Por lo general estaba más tiempo en oficina o en casos individuales que le asignaban, pero ese día entró un nuevo recluta: la joven e inexperta Rin. Sin querer la había tomado como su protegida ante los demás que se dedicaban a hacer las clásicas novatadas.
—¿Y qué te motivó a entrar aquí 'ttebane? — le preguntó tratando de sacar una conversación. Se estacionó detrás de una arboleda vigilando el alto frente a un parque. Conocía ese lugar de antaño y en ocasiones los conductores no solían detenerse, sería bueno comenzar con las multas de tránsito.
—Mi padre es médico, la verdad, toda mi familia se dedica a eso y pensé que tal vez no era lo mío... ya sabes, no seguir ese patrón.
—¿Realmente nunca te interesó?
—¿La verdad? Estuve 2 años ahí, pero creo que siempre quise marcar la diferencia...
—¿La oveja negra de la familia?
—Exactamente — concluyó mientras ambas reían.
Rin tenía 24 años, a pesar de que a sus progenitores no les agradó la idea de que dejara una gran carrera, por lo menos, a su manera la apoyaron. La escuela de policía le había dejado grandes experiencias y excelentes amigos; ninguno había terminado en esa estación con ella, pero tener al habanero sangriento como maestra le quitaba cualquier sabor amargo a su estadía.
Era famosa desde hace algunos años, antes de que su esposo ganara las elecciones de la ciudad. Su apodo se debía a la manera estricta en que llevaba a cabo su trabajo, no titubeaba al momento de disparar su arma y los criminales lo sabían. Alguno que otro listillo había tratado de escapar en vano, pero Kushina siempre daba en el blanco.
Muchos la consideraban una leyenda. Rin escuchó hablar de ella muchas veces en la academia, era un ejemplo a seguir. Ni siquiera podía creer la fortuna de tenerla a su lado. La pelirroja era humilde en toda la extensión de la palabra, risueña y también muy acogedora. A pesar de llevar unas horas con ella, le demostró que podía tenerle confianza.
—Todas la unidades cercanas a Élite Rasengan, respondan... — se escuchó seguidamente en la radio de la patrulla.
—Aquí Kushina, adelante — contestó con rapidez la mayor.
—Se ha activado la alarma contra incendios, dirigirse al lugar a la brevedad posible.
—Estamos en camino — confirmó y dejó la radio. No tardó en prender los códigos y el palpitando ruido de las sirenas se escuchó —. ¿Estás lista?
Rin asintió con el rostro serio.
—Probablemente será un simulacro, pero siempre se estima en el tiempo de respuesta de parte de las autoridades correspondientes... — confirmó para pisar el acelerador —, es decir... sujétate fuerte — confesó mientras una risa se escapaba de entre sus labios.
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La alarma sonó por todo el colegio. Naruto sintió sus piernas temblar mientras el fuerte sonido los aturdía a ambos. La bestia comenzó a tapar sus orejas y girar la cabeza hacia ambos lados tratando de acallarlos; era demasiado para sus tímpanos. Gruñidos salieron de su boca mientras otros aullidos se escuchaban por el recinto.
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Omega
Fiksi PenggemarCuando enormes bestias los muerden sellaron su destino. Fueron llevados a otro lugar a salvar una especie en peligro de extinción. Naruto sabe que de debe salvarlos a todos, incluida su madre. SasuNaru. Omegaverso.
