y mi elogio hacia ti
es una sonrisa
de esas que dicen mucho
calladamente
entre suspiros
de las que no necesitan
grandes razones
para argumentar
su sentir
qué más da
si algún futuro
hace promesas
repetidas
de tormenta
llevo el sol
dentro de mí
elevando sonatas
que jamás
han sido oídas
y la risa que nace
de los pies
y llega al cielo
y una convicción
invencible
la plenitud
de este momento
