atalayas desde tu cumbre
dispones lugar
a la verdad
que se erige
gloriosa
en tus entrañas
dictas tu ley
de buena gana
enseñas tus palmas
abiertas
de amor creciente
sin mareas
fascinante tu fulgor
acompaña a los seres humanos
en arte de contemplación
visitas
y vinculas
y vigilas
y vindicas
en la confesión de tu bien
he decidido permanecer
ya no invitada
sino amiga
pariente cercana
íntima
