el sueño que tuve
en mi infancia
fue de guerrero
de mujer
y de ave
un sueño filoso
de armadura
venida de arriba
soñado de madrugada
temblado en éxtasis
mi sueño nombraba
el camino más constante
el de la inmortalidad
de altas cimas
era
inquietante
poderoso como robles
forjado para quedarse
el sueño que tuve
me formó por dentro
para vencer por la fe
como una flor
que se esgrime
en combate
