lo insincero
no conoce lugar
cerca de tus fronteras
es la fuerza de tu impulso
curación de la inercia
conversión de lo que tiembla
de lo endeble
plataforma de lo complejo
vertido sencillo
vestido en bonanza
lo incierto
se enciende de lumbre
de auroras
y soles
cuando tu pie marfileño
erige su paso
es el grito en tu garganta
sentido allí
al final del túnel
respiro del necesario
razón sin contienda
que comulga con lo que
una vez
llamé imposible
oh
dulce voz
