y que una gran bendición
nos acompañe
que aunque los caminos
estén solos
sigamos andando
que no nos detengan
los malos ejemplos
ni malas costumbres nos frenen
un paso detrás de otro
sin querer superar a nadie
sin competir
ni forzar
yendo a la meta
a nuestra forma
sencillos
como vinimos
al mundo
desnudos
sobre todo de altivez
de la fiebre
de buscar ser alguien
ya naciste
ya venciste
ya eres alguien
y tu lugar sobre la tierra
tu función de iluminar
no la reemplaza otro
a veces el dolor es ese
trabajar duro
tanto
para alcanzar lo inalcanzable
qué meta tan alta
la de querer ser la medida
que tiene otro
acerca de la perfección
qué locura esta
de querer llenar otros zapatos
de ver el pasto propio seco
eternamente seco
doloridamente seco
qué gran descanso saber
que ya naciste
que ya venciste
que ya eres
y tal como eres
a tu propia medida
eres más que suficiente
