a la risa tuya
consagré mis sentidos
para extasiarme
para vivirte
en el pálpito de los árboles
acunados en tu pausa
en la corteza de sus troncos
en la danza de ramas
cortejando el viento
viví tu sonoridad
en el susurro de las hojas
a mitad de la noche
oh noctámbula
mujer de sol
admirable
tus confesiones
estaban llenas
de milenarias verdades
a la risa tuya
consagré mi voluntad
para encontrarme
paseando tus calles
tus avenidas
tus callejones
tus plazas concurridas
para verme surcando
abismos y mares
hasta besar tu risa
en la mansa suspensión
de la nube
en lo regio del vuelo
del águila
en el recién nacido
y su sueño de ave
