en el bosque oscuro
existen respuestas
las más importantes
a veces
pero no es posible verlas
sino encendiendo
la luz
aquella luz
así nos damos cuenta
de que el bosque
y la luz
la pregunta
y la respuesta
no son ajenos
ni yacen afuera
extraviados
de quienes buscan
están cerca
a un palmo de la nariz
allí
en evidencia
ocultas por un velo
de irreal desmerecimiento
de desgracia y caída
tardamos en encontrar
el interruptor
de la luz propia
que haría de un infierno
la más bella armonía
tardamos en amarnos
pensando
buscando
anhelando
echando de menos
algo externo
doloroso por inalcanzable
triste por negado
temido por ausente
tardamos por no saber
que respuesta y bosque
somos nosotros
que siempre
todo
ha estado dentro
