[Capítulo 1]

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ABRIL-2019

MINA


Hay velas en la habitación, me he encargado de colocar margaritas en los jarrones, he seleccionado mi playlist favorita en mi portátil, hay un aroma a rosas en el ambiente y tengo puesto la mejor lencería que encontré en Ti-shop.  Como cereza de mi pastel, mi padre está en una reunión importante y mamá juega el bingo en casa de una de sus amigas de la universidad, así que mi casa está completamente sola. A excepción del personal de servicio, claro, pero ellos están prohibidos de decir algo que pueda ocasionarme problemas.

Me extiendo boca arriba sobre mi cama, tengo una estúpida sonrisa en mi rostro. Solo espero la llamada de Evan y todo será perfecto. Hemos planeado este desde hace mucho tiempo. La mitad del que yo me tomé para decidir por fin tener sexo con mi novio de hace un año. 

Evan no me ha presionado, pero estoy segura de que él necesita esto tanto como cualquier otro chico de su edad, así que no veo nada de malo en dar el siguiente paso en nuestra relación. Además, creo que el tiempo que llevamos ha sido el suficiente para que el me demuestre que realmente está enamorado de mí. Mis amigas piensan que soy una ridícula sentimental cuando les menciono el tema del tiempo y el amor en la misma oración que sexo, pero yo intento guardar buenos recuerdos. 

Tengo pocos. 

Mi padre es dueño de una cadena hotelera más grande de todo el país y mi madre es psicóloga, pero no ejerce  ya que el dinero de mi padre ha sido más que suficiente para mantener esta familia. 

Se preguntarán por qué una chica hija de un hombre millonario tiene tan pocos buenos recuerdos en la vida, y la respuesta es porque mi padre es la persona más sobreprotectora del mundo entero. Él alega que tiene muchos enemigos que quieren verlo destruido, y que su competencia es tan feroz que darían lo que fuera por verlo desestabilizado emocionalmente. Así que para esto, ha contratado unos guardias de seguridad que lo siguen a todas horas. 

Mi tormento se llama Miguel o  señor Bigotitos. Un hombre al que le  tengo mucho aprecio y una confianza inmensa, pero que me persigue día y noche a todos lados y a todas horas. 

Miguel está en la primera planta bebiendo un café y yo estoy en mi habitación, esperando que Evan llegue para tener nuestra primera noche de pasión. 

Mi móvil suena y lo tomo al instante, en la pantalla aparece un mensaje de Evan indicándome que está a solo veinte minutos de llegar. 

Tomo asiento en el borde la cama y siento como mi corazón se acelera y los vellos de mis brazos se erizan. Me estaba tomando todo muy relajadamente, sin embargo, ahora siento que podría morir de ansiedad o de un paro cardíaco. 

Mina, por favor, esto es lo que estaban esperando. Evan ha esperado mucho tiempo. 

Camino hacia mi tocador y admiro lo bien que luzco esta noche. Llevo puesto un camisón de tela fina y suave en color blanco y bajo este una lencería de encaje en color negro. He peinado mi cabello ondulado hacia atrás y he retocado mi rostro con muy poco maquillaje. Carla, una de mis mejores amigas de la universidad, me aconsejó que es mejor no usar rímel ni base para tener sexo. 

Giro y me apoyo en el borde del tablero, empiezo a revisar cada detalle de la habitación por si falta algo más que agregar. Creo que he puesto todo en el lugar correcto, sábanas blancas y limpias, buena música, pizza en poco tiempo, delicioso aroma y el atuendo perfecto. Evan se encargará de traer los preservativos; y lo mejor, Mamá y papá de regreso en varias horas.

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