Pierre sonrió ténuemente al instante que se levantaba y enganchaba sus manos a los barrotes de la pequeña ventana de la puerta para asegurarse de que era ella.
-¿Qué haces aquí? -Preguntó intentando sonar lo menos emocionado posible. Intentó sonar molesto. -Te van a pillar.
-No seas idiota. -Angeline se cruzó de brazos. -Además te he traído esto.
Sus delicadas manos sacaron del interior de su bolsillo aquel bollo de pan que había dejado exclusivamente para él y se lo entregó a través de los barrotes. Morhange se abalanzó a él de inmediato, dándole un gran mordisco. Angeline rió risueñamente.
-De nada. -Comentó mientras apoyaba la espalda con la puerta del calabozo junto con un suspiro.
-¿Qué pasa? -Habló con la boca llena acercándose a la ventanilla.
-Es que... -Empezó. -A saber cuando te van a sacar de aquí y bueno... Yo... Bah, da igual.
No sabía expresarse o no quería hacerlo, nunca lo sabemos. Lo que si sabemos es que Pierre entendió a la perfección lo que intentaba decir pues de una forma u otra, él sentía lo mismo. Dejó el pan a un lado y sonrió sacando una mano por los barrotes para darle un pequeño toque en la cabeza.
-Al menos te libras de un tonto más. -Bromeó volviendo a esconder el brazo al momento que ella se dio la vuelta. -A lo mejor tienes suerte.
-Idiota. -Volvió a repetir en susurro pero con una tímida sonrisa y sonrojo.
Pierre miraba con ternura a la chica. Le gustaba mucho cuando estaba en ese plan, medio tímida, medio avergonzada, le parecía muy mona, no portaba ese caparazón que la protegía de todos y todo con ese gran carácter. Le gustaba que fuera ella misma, con sus dos facetas.
-Debería irme ya. -Dijo de repente mientras miraba al suelo incómoda. -Le prometí a Leclerc que no llegaría tarde a la siguiente hora.
-No te preocupes. -Entendió con un tono más apagado.
-Pero no creas que te vas a librar de mí tan pronto. -Y aquí volvía ese distinguido carácter. -Pienso venir todos los días, que conste.
-Te estaré esperando, si es que no te pillan. -Reconoció volviendo a dar bocado al alimento.
-Nunca lo harán.
Y con aquella escueta pero profunda conversación para ellos, cada uno volvió a la posició que debería estar, ella en clase y él en el calabozo, aunque no fuese justo.
. . .
Mathieu abrió la puerta asombrado por la belleza de carácter inexplicable que aquella mujer poseía.
-Buenos días, señora. -Saludó con precaución. -Soy Clément Mathieu, el nuevo vigilante.
-Buenos días. Soy la madre de Pierre Morhange. -Se acercó a él con la mirada preocupada. -Sé que no es un día de visita pero, es el único momento...
-Eh... No, no es eso. -Se adelentó Mathieu.
-Entonces, ¿le han vuelto a castigar? -Preguntó la mar de angustiada la señora.
-No, no, no está castigado. -Mintió. -Pero... No está aquí.
-No lo entiendo. -Agarró su bolso confusa.
-Verá, hace una hora le acompañaron al dentista, tenía dolor de muelas. -Gesticuló con las manos.
-¿Dolor de muelas? -La preocupación volvió a aparecer.
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《Fond de l'étang》| Pierre Morhange
FanfictionNo ha habido internados femeninos que aquella niña no haya pisado, y eso llevó acabo que ahora se encontrase donde se encontrase, Fondo del Estanque. Pero eso fue ya hace dos años. Y es aquí donde realmente comenzará su historia, todo gracias a aque...