- ¿Recuerdas ese día en mi casa cuando te dije que apenas me acordaba de mis padres? Te mentí.
La noche en que murieron, yo tenía cuatro años. A esa edad apenas sabía sujetar un cuchillo y no había tenido ninguna clase de entrenamiento, por eso, cuando aquel umbro entró en mi habitación yo no hice nada más que quedarme mirando. Tenía la forma de una humana, es una propiedad de algunos umbros: matan a una persona y luego se apoderan de su cuerpo. Esa chica, estaba ahí por venganza, mis padres habían matado a su familia así que había vuelto para asesinarlos a través de mí. Yo estaba en mi habitación, eran altas horas de la noche cuando ella entró. Se había hecho un corte en la palma de la mano y sangraba mientras venía a mi, goteando ese líquido negro y pastoso que es su sangre. Entonces colocó su mano en mi boca y me forzó a beber. Yo bebía y bebía, sintiendo el líquido recorrerme, uniéndose con mis venas y transformándome. Entonces paró, dejando al proceso a medias y convirtiéndome en un caído. - Hizo una pausa y continuó, todavía tenso.- Y fue cuando oí la voz, se había acercado hasta mi oído y me había susurrado "Mátalos". Yo no respondía, estaba sumido bajo los efectos de su sangre, obligándome a obedecer tan solo porque sí. Fui a la habitacón de mis padres y estaban durmiendo. Yo estaba parado en la puerta mientras ella reía detrás mío, mi conciencia iba y venía, pero recuerdo lo que pasó esa noche, había... mucha sangre... yo... - Entonces por fin levantó la cara, dejándome ver una lágrima resbalar por su rostro. - Yo maté a mis padres, Liss.
Inmediatamente me lancé a abrazarlo, acto que me devolvió enseguida en busca de consuelo mientras dejaba sus lágrimas salir contra mi hombro.
- Ellos no se podían defender, no contra su hijo, yo los maté. Oía a mi madre gritar, hubo mucha sangre, pero a mí no me importaba... era un monstruo. Liss, no quiero caer. - Dijo con voz rasgada mientras se aferraba a mi - No quiero convertirme en eso de nuevo.
Estuvimos unos minutos así hasta que se tranquilizó. No era capaz de decirle nada para consolarle que mejorase el silencio así que me limité a estar en silencio mientras le abrazaba.
- Liss - Dijo separándose de mi y mirándome a los ojos muy serio. - Desde el momento en el que probé la sangre de umbro no hubo vuelta atras: me iba a convertir en un oscuro. Puedo luchar contra ello, puedo retrasarlo incluso hasta la muerte, pero llegará un momento en el que caiga en la oscuridad. Liss, quiero pedirte un favor: Cuando eso pase, mátame. Antes de que pueda matar a alguien más, antes de que pueda matarte incluso a ti, porfavor tienes que...- ni siquiera dejé que acabara la frase porque le había dado una bofetada en la cara. El me miraba tan atónito como inquisitivo mientras se tocaba la mejilla ahora roja.
- ¡No pienso hacer eso! No voy a permitir que se te vuelva a pasar por la cabeza que sea capaz de matarte. Ethan - Le dije relajándome - no voy a morir, no lo haré porque tengo que estar a tu lado para protegerte.
Su rostro fue normalizandose hasta formar una sonrisa de agradecimiento, una verdadera sonrisa, y dejó caer su mano contra la mía. No necesité que dijera nada para entenderle, tan solo mirarle a los ojos podía saber exactamente cómo se sentía.
- Tengo algo para ti. - Me soltó y se fue a su dormitorio. Era la primera vez que Ethan me mostraba esa parte suya, la parte débil de Ethan, la parte que nadie más conocía salvo yo y quizá Matt o Abby. Realmente me alegraba que estuviese dispuesto a compartir sus miedos mas profundos conmigo, eso nos hacía más cercanos. Aún así, no puedo imaginar la clase de vida que pudo haber tenido después. Odiado por todos e incluso por si mismo hasta el punto de... de echarlo de la residencia.
Estaba tan absorta en mis pensamientos que apenas me enteré cuando Ethan volvió a sentarse a mi lado con un colgante en la mano.
- Ten - Yo lo cojí y lo observé, era una cadena de la que colgaba una piedra rojiza, como un fragmento de algo. - Es una parte de mi piedra - dijo eso sacando su arma-mineral del bolsillo - ¿Ves?
Su piedra tenía un hueco que parecía encajar justo con mi colgante.
- Ethan, me encanta...
- Déjame terminar antes de hablar. - Me regaño - Esto es algo que no muchos cazadores saben, pero si retiras un fragmento de tu piedra y se lo entregas a tu lenarys, su vínculo se estrechará hasta un punto en el que, hasta en la distancia, uno podrá ver a través de las emociones del otro, e incluso sentirlas. Vamos, ¿Por qué no te lo pones?
Yo introduje el colgante a través de mi cabeza sin acabar de entender lo que estaba haciendo, pero en el momento en el que pasó lo sentí. Se había abierto un canal entre nosotros dos, esa como tener una ventana directa entre un ser y otro. Me concentré nada más que un poco en esta ventana y todo me vino de golpe, todos los sentimientos que había tenido a lo largo de su vida hasta ahora, acompañado de... de algo frío, una oscuridad creciente. Ahí es donde comprendí lo que quería decir con lo de que no había vuelta atrás, podía notarlo, un cambio irreversible a largo plazo había empezado dentro de él, y Ethan lo luchaba cada momento.
- Es... alucinante - Pude ver en su cara que pensaba lo mismo
- Es... brillante - me dijo con una sonrisa.
- De acuerdo, después de todo lo que me has dicho hoy, solo tengo una pregunta más. - Me tomé su silencio como permiso para continuar - ¿Qué pasa con tus ojos? Cada vez son de un color diferente, es increíble. - Él rió ante mi pregunta, creo que no era eso lo que se esperaba.
- ¿Esa es tu gran pregunta? Tengo estos ojos desde el día del incidente, cambian según el estado de ánimo. Rojos cuando estoy enfadado, verde tranquilo...
- ¿Y violeta? - Me había acercado a su cara para verlos con más detalle
- Ese es nuevo
- Que curioso - dije practicaménte ignorándole - si te fijas detenidamente puedes verlos cambiar de color... ¡mira, ahora están violetas! - Me fijé de reojo en su cara y me di cuenta de que él también me estaba mirando fijamete e incluso estaba algo colorado. No había caído hasta ese momento de lo cerca que estában nuestras caras, casi rozándose. Me aparté inmediatamente sintiendo el rubor alzarse al fin.
- Bueno - Dijo tras unos segundos de silencio - ¿Que te parece si esta tarde vamos los cuatro a la bat-cueva a ver alguna película?
- Que sea un maratón.
Siento muchísimo no haber subido en tanto tiempo y encima este capítulo es MUY corto, pero quería dejarlo subido antes de que nos den las uvas ................ es más divertido en enoquiano.
De acuerdo, no me ha gustado cómo me ha quedado este capítulo, pero era tan solo para aclarar las cosas. Y ahora que ya está todo dicho... ¡que empiece la acción y el salseo!
Pd: Feliz año nuevo a tod@s y muchísimas gracias por las 700 visitas, de verdad que estoy muy agradecida!! Sois geniales (solo me faltan vuestros comentarios...)
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Sombras Oscuras
Ficção GeralEthan me pide que me agarre a él y le cojo del brazo, me hace sentir más segura, y esbozo una intranquila sonrisa que se transforma en una leve carcajada. Ethan, al verme, se ríe también y se vuelve a concentrar en el horizonte. Cuando estoy a punto...
