–Mierda, me cago en todo… Puta lluvia, putas llaves, puta batería, puta Clara… ¿Por qué a mí? –murmuré mirando a mi alrededor en la entrada del edificio.
La inteligente de Carmen se había dejado las llaves dentro de casa antes de salir. Sí, me estoy insultando irónicamente a mi misma. Y yo que pensaba que ya tuve suficiente con que me pasara no una vez… Si no más de una vez y no a solas. Ahora, se suponía que estaba esperando por Clara, ya que ella habría salido del piso con llaves, porque es más inteligente que yo. Pero lo peor es que no podía avisarle ya que se había quedado mi móvil sin batería. Para añadir más cosas, estaban lloviendo chuzos de punta o como se diga esa expresión.
Empecé a temblar, abrazándome a mí misma. Solo llevaba una fina chaqueta de punto blanca, y encima en shorts, con una camiseta de tirantes, para acabar con unas Andy-Z mojadas. ¿Pero qué os esperáis? No estamos en temporada de lluvia, en Septiembre siempre hace calor y ahora se pone a llover. Muchas veces, por este clima de mierda, odiaba a Madrid. ¿Dónde está el clima de Valencia, el cual controlaba y sabía que llevar y cuando no? (Bueno, no siempre, también es un clima traicionero). Había muy pocas personas caminando por las calles, casi todas estaban corriendo, pero todas con paraguas. Los madrileños conocían mejor el tiempo que yo. Pero normal, me había mudado hacer un mes o así, ¿qué voy a hacer?
De repente vi que una sombra se estaba acercando por mi calle, era alta, vamos un pino, y delgada, a demás de que llevaba un paraguas. Me asomé, rogando que fuera de mi edificio, pero entonces vi que era él. Fruncí el ceño. “¿Tenía que aparecer mi acosador de la ventana?” pensé indignada y miré a mi alrededor. ¿Dónde me escondía? Estaba completamente calada y encima de blanco, se me veía a quilómetros. Entonces cuando estuvo cerca, le di la espalda y cerré los ojos con fuerza. Sí, prefiero mojarme y morir de una hipotermia a pedir ayudar al acosador este.
– ¿Carmen?
–Mierda, me ha reconocido –pensé en voz alta.
–Bueno, es que eres la única tonta que iría en cortos en un día así de lluvioso. Además, tu pelo corto es reconocible.
Le miré por encima del hombro, intentaba no temblar demasiado, para mantener algo de orgullo por lo menos. Arrugué la nariz, no podía quitarme el pelo mojado de la cara, ya que mis manos ya estaban ocupadas pegadas a mi cuerpo.
–Pues bien, lárgate –escupí, dándole la espalda de nuevo.
–Pero si estás muerta de frío, ¿qué haces que no entras dentro de casa?
– ¿Para qué? ¿Para acosarme de nuevo? No gracias.
Él resopló, sí, siempre se lo recordaba, pero es que es lo que es. No puedo dejar de soltar verdades por la boca.
–Seguro que te has dejado las llaves en casa ¿me equivoco?
–No, digo sí –me corregí ladeando la cabeza y encogiendo mis piernas entre ellas.
–Mira, podemos continuar esta discusión en mi piso para evitar que enfermes o puedes quedarte aquí sola.
–Elijo la segunda.
Entonces grité al notar que me agarraba del codo y tiraba de mí bajo su paraguas.
– ¡Qué me dejes! No quiero ir a tu casa. Me vas a violar, eres un desconocido.
–Estás loca, cállate y camina.
Dio por finalizada nuestra conversación, para empezar a caminar sin si quiera cogerme. Yo, mirando a mí alrededor, decidí al final ir tras él y ponerme bajo su paraguas a su lado, pero sin si quiera rozarle.
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Serendipia (Fanfic elrubius)
Hayran KurguUna serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. También puede referirse a la habilidad de un sujeto para reconocer que ha hecho un descubrimiento importante aunque...