Capítulo 6

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GUSTOS

"Happiness comes in waves"

-O-

Llegando a su casa, Mingyu se dirige al segundo piso, directo a tomar una ducha, aún está emocionado porque al día siguiente Jihoon vendrá a su casa, posiblemente también Wonwoo, pero no importa, el chico también le cayó muy bien, sus pensamientos se ven interrumpidos por la voz de Hoshi, quien se asomó a la habitación del moreno para avisarle que estará abajo preparando la cena. Hasta ese momento Mingyu se había olvidado por completo de que sus amigos se estaban quedando con él, sabía que no podía decirle a nadie sobre los tritones, pero se sentía mal de mentirle a su amigo, de cualquier manera tendría que esperar al día siguiente para preguntarle a Jihoon si estaba bien de que alguien más se enterara de ellos, mientras tanto tendría que idear un plan para que mañana Soonyoung no se encuentre con Jihoon y Wonwoo. Salió de la ducha directo a su habitación y se colocó su pijama, bajó las escaleras y caminó hacia la cocina donde encontró a Hoshi hablando por teléfono, al parecer con Jun, pero cuando el rubio notó la presencia de Mingyu terminó la llamada.

―Era Jun, me preguntó si hoy pasaría de nuevo la noche aquí, creo que él quiere aprovechar la casa sola esta ocasión― dijo de manera casual el rubio, lo cual hizo reír a Mingyu, no tenía una buena excusa para decirle a su amigo que no se quedara más con él, después de todo no sabía cómo avanzarían las cosas con Jihoon, por lo que sabía incluso podía suceder que los tritones no se quedaran hasta tarde, aún así era mejor prevenir un encuentro, ―Vaya parece que tu deseo de que consiga pareja se está comenzando a cumplir― respondió el moreno, ambos chicos rieron y comenzaron a cenar.

La conversación siguió casual y al final Mingyu termino diciendo que al día siguiente haría limpieza en casa, enfocándose en las cosas personales que había dejado su padre y que le gustaría privacidad, Soonyoung entendió y dijo que haría algunas compras al salir de la tienda luego pasaría a dejarlas a su casa y llegaría con Mingyu ya más tarde. Todo apuntaba a estar bien.

-o-

A la mañana siguiente Mingyu despertó temprano, decidió limpiar un poco y en efecto guardar algunas cosas de su padre que él realmente no utilizaba, pero primero bajó a desayunar, un poco de pan tostado y café sería suficiente, después de todo la emoción le quitaba el apetito. Al final se llevó su desayuno a la sala, encendió el televisor, lo dejó en donde ponían un documental de la vida marina y empezó a revisar los libros que su padre había coleccionado durante años, el librero de la sala tenía solo algunos de los libros, en el estudio había aún más pero aún no se sentía listo para entrar ahí; paseó su mano por el lomo de los libros leyendo algunos de los títulos, casi todos eran de historia, mitología, hasta que uno llamó su atención, era sobre criaturas marinas fantásticas, sacó ese libro del estante y se sentó sobre el sillón más cercano, hojeaba el libro admirando algunas de las imágenes que venían ahí, eran de pinturas sobre cómo los humanos creían que lucían las sirenas, los tritones, algunas otras criaturas con tentáculos en lugar de piernas; se puso de pie y empezó a buscar más libros que tuvieran que ver con el tema, le resultaba curioso porque no recordaba que a su padre le interesaran tanto esas historias, siempre fue más un hombre con un gusto por historia basada en hechos reales y no fantasía, aunque claro ahora Mingyu sabía que las historias de fantasía eran reales, tal vez empezó con esa colección de libros cuando se mudaron a Concumen, tal vez la empezó cuando Mingyu dejó la isla, pero había más libros respecto al tema, sobre magia, historias de folklore de la zona. Cuando revisó la hora, era casi mediodía, así que dejó los libros dentro de una caja que tenía en la mesita, los llevaría a su habitación más tarde. Apagó el televisor, cerró bien todo y salió por la puerta trasera; caminó hacia el muelle y lo pasó de largo, como siempre no había gente ahí, recordó que Soonyoung le había contado que tampoco se acercaban más los pescadores que él recordaba ver por las mañanas durante su niñez, al parecer la zona había quedado solitaria un tiempo después que Mingyu había viajado a Corea. No tardó mucho en llegar al área rocosa de la playa, atravesó esa parte y al llegar al otro lado notó a los dos chicos que justo llegaban a la orilla de la playa del mismo modo que las olas del mar, sólo que ellos intentaron llegar más allá de donde la arena mojada y se sentaron.

Drowned Into YouDonde viven las historias. Descúbrelo ahora