LA TERNURA Y SU SERIEDAD

107 8 5
                                        

Así fue todo, por obra del destino, el destino fue increíble conmigo no lo puedo negar. Cuando lo vi pasar algo de curiosidad despertó en mí, no sé por qué, tal vez por lo lindo que a lo lejos se veía o la seriedad que todo su ser transmitía.

Siete horas, siete horas donde pude admirar el hermoso perfil de su rostro, esa hermosa nariz que cualquiera pudiera envidiar.

Siete horas en donde puede ver lo tierno que se veía durmiendo recostado a la ventana y lo más tierno aun que se veía cuando observaba aquellos bellos paisajes. Ver esa camisa verde que tan bien él lograba lucir, con la cual tanta seriedad lograba transmitir, pero con esa pulsera de hilo morado y cositas de colores que le agregaba un toque un tanto tierno e infantil, aún por más serio que intentara lucir.

El "otra vez", en el segundo en que lo pronunció más como pregunta que como algo afirmativo y le respondí con exactamente lo mismo supe que cosas más interesantes venían y si, así fue. Comenzando con el gran susto que me lleve tras despertar de una pesadilla mientras él preguntaba que me sucedía, con algo de preocupación y diversión en su voz. Luego de aquel saltó que nos despertó en un momento a los dos, para que segundos después saliera de lo más profundo de su alma una sonora y preciosa carcajada, esa carcajada... No lo sé, les aseguro que no hay cosa más increíble que escuchar carcajadas como esas, joder, sentí por un pequeño segundo que todo podía estar bien, que todo estaría bien si seguía junto a él.

Caímos en un profundo sueño una vez más, estuve recostada en su hombro y dormí un largo tiempo mientras él era feliz dejándome estar así el tiempo que quisiese. Terminamos casi uno encima del otro en un sueño increíblemente profundo, tanto que parecía algo irreal, ¿Pueden creer que esto pasó solo un tanto después de una inocente cercanía al dormir? Ahora los dos tan cerca y tan profundos en tantos pensamientos que a lo mejor al despertar ya no podríamos recordar. Una interrupción despertó nuestra agradable siesta y de esta forma hacer que nos observáramos por varios minutos, por lo que estuvimos juntos y bastante cerca, un lindo y agradable momento.

Observe sus ojos, eran fascinantes, maravillosos sin duda alguna, luego su linda nariz que tanto me gusto desde un principio. Él me observó casi la misma cantidad de tiempo que yo a él o tal vez más, mucho más, se acercó lentamente a mí y cuando no podíamos estar más cerca me regalo una de esas hermosas sonrisas que solo él podía darme el placer de ver, Dios... Aún sigo sin creerlo, lo hermoso que es, cada detalle de su rostro lo es y créanme, los pude observar muy bien.

Luego de que su nariz rozará con la mía, y nos miramos por un tiempo que parecía eterno, una nueva interrupción nos hizo notar que ya era momento de despertar, una última vez. Nuestras siete horas se habían terminado, cada segundo fue genial compartirlo a su lado. Nos levantamos, nos observamos unos segundos y nos despedimos.

Tal vez exista un momento donde logremos tener nuestro "otra vez" una vez más, puede que no, pero el juego de la identificación, de los días de un largo viaje y lo extraño de su apellido, quedarían ahí, ya que nuestras siete horas habían caducado, pero quién sabe, puede que el destino en un futuro nos premie con mucho más de siete horas para compartir.

Escribí esto cuando estaba un poco pequeña, hace ya algunos años y bueno, ciertamente me gusta mucho

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Escribí esto cuando estaba un poco pequeña, hace ya algunos años y bueno, ciertamente me gusta mucho.

Pequeños IntentosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora