AVECILLA

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Existió un chico el cual tenía una pequeña venda que no le permitía ver las posibilidades de la vida, no le permitía ver mucho la verdad, estaba cansado de lo monótona, triste y sin expectativas que le resultaba su vida. Un día llego una avecilla, una nada extraordinaria o bueno, no hasta el momento en él comenzó su cantó. Maravillo al chico con su dulce melodía y todo lo que esta le transmitía, le dio eso que necesitaba, pero jamás espero, le quito lentamente la venda que no le permitía ver todas las posibilidades que tenía.

Conoció su pequeño mundo, bueno, uno que puede llegar a ser tan gigante si tan solo volara un poco más alto. Lo hizo sentir en paz, lo hizo pensar en si él podría vivir esa vida también, una tranquila, feliz, en donde no debía preocuparse por pequeñeces que solo lo alejaban de lo que podría alcanzar. Porque ella no lo piensa, solo vive, es feliz cantando y haciendo lo que ama sin importar lo que suceda en su vida. Es libre y al ser libre, lo ha alcanzado todo y podrá alcanzar aún más.

La pequeña ave cambió la perspectiva del chico, comenzó a ver la vida distinta desde el segundo en el que este escucho su canto. Le hizo apreciar la belleza de las cosas pequeñas, él por otro lado, quería protegerla de todo aquel inmune a su encanto, aquel que pudiese corromper su hermoso ser. Quería protegerla para que no sucumbiera ante el mal que existe y crece constantemente. Proteger su poder y dulzura, protegerla siempre teniéndola junto a él, pero sabía muy bien, que si lo hacía probablemente no volvería a ser la misma, perdería ese brillo tan inspirador que lo transporto a su mundo. Dicho brillo se opacaría por la tristeza que sentiría en su corazón al no ser libre. Así que la mejor idea fue dejarla ir, dejar que se marchara para que pasara por todo lo que tenía que pasar. Esperar y ver si volaría mucho más alto para así crear un mundo gigante lleno de libertad o si tarde o temprano, no lograría liberar una última venda, llegando así a su final.

El aún la espera, en el mismo lugar donde lo libero de su venda, en el mismo lugar donde lo hizo libre, en el lugar... donde por fin la linda avecilla logro brindarle un poco de paz.

La vida suele colocarnos personas maravillosas y no tan maravillosas en nuestro camino, no es seguro saber quién es quien al principio, lo que si es seguro es que estás llegan para enseñarnos algo

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La vida suele colocarnos personas maravillosas y no tan maravillosas en nuestro camino, no es seguro saber quién es quien al principio, lo que si es seguro es que estás llegan para enseñarnos algo. Muchas veces tenemos que agradecer y dejar ir o perdonar, superar y soltar.

Hay que mejorar, ver todas las perspectivas que nos ofrece la vida y nunca dejar de volar alto.

Se libre y así lograrás alcanzarlo todo.

CharlosMultiverse Sin ti nunca podría haber imaginado a esa linda ave, gracias por eso.

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