El amor puede ser correspondido, puede hacer que te sientas de lo mejor, así como puede llegar a límites que nunca antes habías conocido.
Dos corazones, dos almas, un final.
•Taekook/KookV.
•Mpreg.
•Historia cliché.
•Capítulos con menos de 800 pal...
Yo sé que las cosas entre nosotros no están del todo bien, que eso que sucedió no será para nada fácil de olvidar, pero, apesar de todo, podremos lograrlo, aunque me haya comportado como un idiota hace tres noches.
Después de nuestra plática aquel día, me quedé encerrado en mi cuarto y Jungkook se fue a su casa, ambos teníamos el corazón roto y manteníamos nuestras cabezas frías, demostramos muchos sentimientos encontrados esa noche, donde me di cuenta de que apesar de todo, no debía de haber dudado de él y mucho menos tener en mente terminar nuestra relación. Algo que posiblementehará que me arrepienta siempre...
Así que en estos momentos me estoy dirigiendo a su casa, llamé a la mamá de Kook para poder tener un espacio a solas, ella no se lo tomó a mal y dijo que nos daría un par de horas, con tal de que le cambie la cara a su hijo y tenga un mejor ánimo.
Llegué en pocos minutos, después de venir hacia acá en mi auto. Iba a entrar, pero escuché que alguien se aproximaba, así que retrocedí, pero cuando lo hice, se abrió la puerta y Jungkook salió de la casa, se le veía apresurado y nervioso, iba tan despistado que tropezó y yo lo tomé entre mis brazos.
-¿T-tae? Yo... ¿qué haces aquí?- alzó su mirada y se reincorporó. Pero sin despegarse de mi agarre.
Lo solté y le sonreí como pude -Vine a verte...- abrió sus ojos como platos y se sonrojó, ese sonrojo que siempre muestra cuando hago algo por él.
-¿En serio? Vaya, yo, bueno, en reali-
-Tranquilo, mi amor. ¿Qué sucede?
-Es que, yo iba a ir a verte a tu casa...
Vaya bellas coincidencias...
-Entonces- alargué la 'o' un par de segundos y me acerqué a él, tomándolo por la cintura -¿entramos?
-Vamos.- me respondió mostrando su hermosa sonrisa de conejito, tomándome de la mano y guiándome como todo un tonto enamorado. Porque eso éramos, tontos enamorados que ya están de nuevo juntos y felices.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Nuestra reconciliación terminó en una preciosa demostración de amor que terminó por ser candente y profundamente placentera, demostramos nuestroamor como mejor lo sabemos hacer...
Estoy recostado sobre el respaldo de su cama completamente desnudo, mientras Jungkook me acaricia el cabello enredando sus dedos en mis hebras y me da pequeños besos en la mejilla, sentado sobre mis muslos, ambos cubiertos con sus sábanas. No es un momento excitante o caliente, es uno de amor e intimidad, aquel que dicen que va más allá del deseo y atracción que se tiene entre parejas, donde un roce de pieles es insignificante al lado de tus emociones; un paso al que muy pocos llegan y comprenden.
Algo simplemente sencillo y bello entre almas que han sido unidas desde su existencia sobre el mundo.
Romántico, ¿no?
-Amor, ¿porqué sonríes?
-De unos pensamientos que tengo en mi cabeza.
-Háblame de esos pensamientos.
-Bien, si eso quieres.- asintió y se reacomodó, quitándose de mis piernas y recostándose sobre mi pecho, lo tomé de la cintura, regalándole leves caricias -estaba pensando en nosotros, en lo que acabamos de hacer, en lo que siento por tí y la felicidad que me das. Hace tiempo no habría sido lo mismo, ya no soy el mismo desde que te tengo a mi lado, ahora sé demostrar mejor mis sentimientos y todo lo que tengo en mi cabeza. Me siento feliz, sano y sumamente enamorado de tí, Jungkook.
No dijo nada, sólo me regaló un beso y regresó a su posición, posiblemente pensando en alguna respuesta.
-Ya sabes que yo no soy bueno con las palabras, pero puedo asegurarte que me siento igual que tú, porque sé que he encontrado al amor de mi vida después de varios años. No podría estar más agradecido de tu propuesta cuando estaba siendo súper indiscreto- río -aunque agradezco ser así, sino fuera por eso, ahora mismo seguiría igual de flechado y sin nadie a mi lado.
-No iba a importar si te veía o no, porque nosotros somos partes de nuestro destino.