Capítulo 6

56 5 0
                                        

Entré en el aula y los vi a todos sobre El Reloj con cara de preocupación.

Leader dio un golpe a una mesa cercana y se aparto de El Reloj con las manos en la cabeza.

-Mierda-Dijo, Jay se dio la vuelta y vi que Norya no estaba en clase.

-¿Qué clase de prueba es esta Leader?-Su voz sonaba como un gruñido.

-¿Norya está en El Laberinto?-Dije, Leader asintió.

-Alguien se ha colado en su laberinto.

-¿¡Qué!?-Gritamos Jay y yo a la vez.

-Una servidora de El Noveno.

-Debes de estar de broma-Dijo Jay.

-No lo estoy Jay, está en peligro, sino logramos que salga del laberinto de inmediato podría morir, no está preparada para enfrentarse a una liaki oscura.

-¿Y quién puede?-Leader le miro sonriendo.

-¿De aquí? Alguien con su mismo don que la iguale en velocidad, el único que puede hacer algo por Norya antes de que sea demasiado tarde es Sam-Me miro-Pero no sé si está preparado, ni si él se arriesgaría tanto por una persona que apenas conoce.

Jay bufo.

-Iré yo-Dijo- Aunque sea más rápida, yo al menos me atreveré.

Le mire con odio.

-¿Quién ha dicho que no vaya a ir? No eres el único al que le importa Norya lobo-Mire a Leader- Iré.

Él asintió y Senna grito.

-¡Pues vete ya! ¡La ha atrapado!-

Leader me guió por un pasillo hasta una puerta.

-Date prisa en encontrarla Sam, si esa chica cae en manos de El Noveno será nuestra destrucción, y la suya-Asentí y eche a correr.

 

-*-

Rodé por el suelo evitando una garra que descendía a toda velocidad hacía mi cara.

La mujer gruño y se lanzo a por mí de nuevo, pero yo la estaba esperando, cree un muro de protección y me puse en pie.

-¿Quién eres?-Dije.

Una mata de pelo enmarañado le cubría por completo el rostro y en la oscuridad no se distinguía su color. 

Se lanzo contra mi muro y le golpeo con fuerza.

El hechizo cayo y volvió a lanzarse sobre mí.

Le golpeé la cara con fuerza y me aleje lo máximo que pude.

¿Qué estaba pensando Leader al ponerme esta prueba? Esta mujer era horripilante, demasiado fuerte como para que yo la pudiera vencer.

-Es inútil que te resistas, te vas a venir conmigo, nadie va a venir a ayudarte.

No la conteste y me prepare para atacar.

Trate de meterme en su mente y hacerle lo mismo que les hice a aquellos chicos.

Pinchazos agudos recorrieron todo mi cuerpo, ella rió.

-Inútil, no puedes hacer nada.

Cuando caiga la nocheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora