Capítulo 9

45 4 0
                                        

-¿Volverás a darme de lado verdad?

-¿Qué?

Me hizo gracia la expresión de sorpresa en la cara de Sam.

Habíamos pasado la tarde hablando, recordando viejos tiempos, y casi había llegado a pensar que teníamos doce años y que todo era como entonces. Y yo no me podía permitir ser como fui.

-Qué volverás a dejarme sola- Dije de nuevo mientras me incorporaba.

-¿Qué?  ¿Tú,  sola? - Se estaba poniendo rojo de la rabia- He estado oculto en las sombras por años aguantando los insultos de muchos mientras tu rehacias tu vida creciendo rodeada de gente que te admiraba.

-Tu me conoces, o solías hacerlo. Deberías saber que no me interesaban todas esas personas. Si solo hubieras sido menos idiota y me hubieras dicho en su día que me echabas de menos, o que querías que todo fuera igual, yo...-Me detuve, antes de cometer el error de decir que yo lo hubiera dejado todo por el- Todo esto... ¡No sería de la misma manera!

El palidecio al entender lo que estaba diciendo.

Sino me hubiera apartado quizás Sam estaría en el lugar de Jay ahora mismo.

-Norya yo..., yo jamás dejé de...

-No- replique- No tienes derecho. Llegue a odiarte Sam.

-¿Cómo puedes decirme todo esto después de pasar la tarde recostada sobre mi hombro?

Me quedé en blanco. Mi comportamiento no había sido el correcto y tenia razón. Pero estaba tan desolada ...

- Lo siento, ¿vale? Simplemente yo estaba recordando lo fácil que era todo antes, cuando sólo estábamos nosotros. Lo mucho que le hubiera gustado a esa chiquilla estar en el lugar que he estado yo. Pero no puede ser Sam. Jay me importa, y sufrí demasiado por perderte una vez, ahora estamos en guerra y necesito estar plenamente segura de todo lo que me rodea para poder dar todo de mi.  Soy una cobarde.  Lo sé.  Pero Jay es algo más seguro que tu-

Agache la cabeza avergonzada-Deberias irte.

-------

Me levante sin decir nada y salí de la casa.

El corazón me dolía,  literalmente,  sentía que necesitaba algo desesperadamente. Vida.

No sabia porque había llegado a la casa de Norya,  pero cuando me vi delante de su puerta supe que tenia que entrar.

Había sido maravilloso hasta que recordó con  quien estaba pasando su tiempo. Me dolió.  Me avergonzo.  Pero lo entendí. 

Lo peor fue cuando hablo en pasado. Había llegado a pensar que tenia una oportunidad. Ja. Iluso de mi.

Sentí mis piernas temblar y me agarre a un árbol.

El árbol también temblaba.

Genial. Ahora tenia alucinaciones.

Oí un grito a lo lejos. Una ventana romperse. La alarma de un coche. Un relámpago.

Salí de mi aturdimiento.

Pude oír la puerta de Norya abrirse.

Olía a lobo. A muchos lobos.

Corrí hacia allí y pude escuchar los gritos de los miembros del reloj discutiendo. Entre preocupado.

-¿Nos atacan?

Jay fue el primero en contestar .

-Qué demonios haces en la casa de mi novia.

-Jay-Dijo Norya- Basta.

-Veo que milagrosamente hemos reunido un grupo grande. No creo que sea un ataque, sus brujos están haciendo vibrar a los elementos. Es un aviso.

-¿ Un aviso de que? -Dijo la madre de Norya.

Todos nos miramos como si la respuesta fuera obvia, pero nadie quiso decir nada.

Al final no aguante más.

- De la guerra. 

Cuando caiga la nocheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora