026 | Bella durmiente

1.1K 179 43
                                        


Caminando torpemente por el pasillo, arrastró los pies hasta que llegó al comedor.

— La bella durmiente despertó — escuchó, y miró con algo de odio a la de pelo café que pasó junto a él, bastante alta, atractiva y muy parecida a Peter para su gusto.

Un gruñido bajo hizo que la chica se encogiera un poco.

En menos de un segundo, sintió unos brazos rodearlo en un abrazo, apretándolo lo suficiente como para hacer aparecer una mueca en su rostro.

Enfocó su vista en el cabello naranja rojizo de quien lo abrazaba.

— Tasha, vas a romperme — murmuró, con apenas aire por la fuerza del abrazo.

Su hermana lo soltó al instante, alejándose un poco, para aún sosteniéndolo por los brazos, murmurando un "Lo siento" varias veces, mientras sonreía.

Clint respiró el olor familiar de la pelirroja, arrugó un poco la nariz, nunca había sido su aroma favorito, y era más fuerte de lo que recordaba.

El rubio asintió, sonriendo, para que Natasha dejará de pedir disculpas.

— ¿Qué te has hecho en la cabeza? — murmuró, mirando aquel rubio en su pelo que lo hacía ver incluso más pálido de lo que estaba.

— ¿Y quién habla? Pareces una zanahoria — contraatacó.

Natasha rió, lo volvió a abrazar, Clint hizo un esfuerzo para devolverle el gesto, el sueño se había despejado y su cuerpo volvía a doler, así que el sólo mover sus brazos le dolía.

Al separarse, la pelirroja frotó sus ojos, despejado una lágrimas, cosa que de alguna manera le dolió a Clint.

— Tienes que tomar algo — le dijo Natasha, un poco más tranquilo —. ¿Puedes caminar? ¿Te ayudo?

Clint negó, por más que le hubiera servido la ayuda de su hermana quería hacerlo solo, por orgullo.

Al llegar a la mesa, se sorprendió cuando Peter acomodó una silla para que se sentara.

— ¿Quieres un té? — preguntó el platinado — Normal, saborizado, con miel...¿O prefieres una chocolatada?

Clint lo pensó un momento.

— Creo que quiero algo que me haga más dulce... Chocolatada — dijo — por favor.

Peter asintió, fue hasta la cocina para preparar lo que le había pedido.

Al voltear, se encontró con la mirada de Natasha sobre él.

— ¿Sabes cuánto te extrañamos?

"Mierda" pensó, Clint frunció sus labios en una mueca, sabiendo que el otro iba a empezar la conversación que no quería tener, no sabía si había creído que durarían más tiempo sin hablar del tema o qué, pero no se sentía listo.

— N-No puedo-

— Ya lo sé, Clint — lo interrumpió — Dios, ¿Creías que no lo sabía? Nuestra familia es da las más importantes en Waverly, ¿Crees que no contratamos detectives privados? ¿O que no mandamos a unos cuantos a golpistas porque no querían hablar?

El rubio quiso desaparecer, cerró con fuerza los ojos, frotando su rostro.

— ¿Por qué no nos dijiste? ¿Por qué te fuiste sin más?

Clint negó varias veces.

— No quería decirlo — murmuró— Es vergonzoso, es horrible, me sentía mal conmigo mismo... No quería que me vieran como una vergüenza.

DELTA - HawksilverDonde viven las historias. Descúbrelo ahora