~Capítulo 7~

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Suspiro, estaba aliviado, bastante aliviado por encontrar a aquella silueta femenina, ahora podría hablar con ella tranquilamente y conocer la causa de sus reacciones, por fin podría hablar con ella y esta vez se percataría que la chica no corriera, respiro profundamente y se acercó lentamente a la chica que solo seguía dibujando en su libreta.

― Hola ― Dijo el chico, viendo directamente a la libreta que Ana sostenía en las manos.

Ana al escucharlo se voltio de un golpe, al ver que era Adam escondió rápidamente la libreta.

― Eh... Hola... ― murmuro la chica con la voz temblorosa, no quería hablar con el por qué seguramente le preguntaría por el retrato que ella ni había comenzado a hacer.

― Es inútil esconder tu libreta ― Dijo el chico con tono de sarcasmo mientras sonreía ― Ya vi lo que dibujas, seguramente ya terminaste el retrato ― Dijo el chico entusiasmado.

― Esto... Pues veras... Resulta... que no eh podido porque... ― Dijo asustada Ana, la chica debía encontrar alguna excusa para que el chico le diera más tiempo, o tal vez para que se canse de esperar y así no tener que hacerlo.

― Tu tranquila, no te apresurare ― Dijo el chico mientras reía ― ¿Y qué haces aquí? Pues sé que vienes seguido, ¿Ocurrió algo en tu casa? ―

― Pues, sabía que mi padre estaba por llegar, y seguramente lo haría borracho, pelearía con mama y todo sería un desastre, a veces me gustaría nunca llegar a mi casa ― Agrego la chica decepcionada.

Adam el oír lo que Ana le decía pensó que sería fuerte para ella hablar de eso y decidió cambiar de tema.

― Pero... Cuéntame de ti, ¿En qué te inspiras para dibujar? ¿Son creación tuya? ― Pregunto el chico interesado mientras la miraba fijamente.

― Si, son creaciones mías, me inspiro en lo que siento y en la manera la cual veo el mundo, mis dibujos varían dependiendo de mis estado, por lo general salen mejor cuando me siento mal, no se... pero es algo raro. ― Contesto Ana mirando el suelo.

― ¿En verdad? Qué raro, bueno cuéntame de ti, siempre te escondes en el salón, nunca he podido sentarme a conocerte ― Dijo el chico mientras la miraba y se escurría en la silla.

― Pues... que decirte de mí, Cumplo el 14 de Junio, nací en el año 1998, odio estar en mi casa, tengo dos hermanitos menores, mis padres siempre pelean, adoro dibujar con mi vida ― Dijo la chica mientras se quedaba pensando en que más decir.

Adam notaba que la chica seguía pensando en más cosas para decirle, Ana era muy amigable, el no entendía como no podía tener amigos en la escuela, pensó en preguntarle pero no estaba seguro de cómo se sentiría ella.

― También disfruto estar sola, así puedo pensar con más claridad, y concentrarme en mis dibujos ― Dijo al ver como el chico la miraba fijamente ― También desde chiquita sufro de tener los pulmones débiles, sufro de ataques seguidos pero hace mucho no me da uno, así que no es algo para preocuparme ― Añadió mientras sonreía.

― ¿Y no te da miedo sufrir uno en cualquier momento? ― Pregunto Adam preocupado.

― No, hace mucho no me dan y el medico dice que están disminuyendo los riegos de tener uno, pero es mejor no descuidarme ― Añadió mientras sonreía ― ¿Y tú? Ahora cuéntame de ti ―

El chico al escuchar su pregunta se paró a pensar.

― Esto que te contare muy pocas personas lo saben de mí, pero sé que puedo confiar en ti ― Dijo el chico mientras Ana se sonrojaba levemente ― Sufro de baja autoestima, me gusta esconderme en mis capotas, no sé si ya lo has notado pero siempre llevo una puesta ― Dijo mientras reía ― Es que... me siento seguro con ella ―

― ¿Seguro de que? ― Pregunto la chica

― De las personas, cuando camino siento que solo miran mis defectos, me siento estúpido, ya que seguramente hare algo tonto y se reirían de mí, es algo estúpido de pensar, lo se... ― Dijo mientras encogía los hombros y soltaba un fuerte suspiro. ― Que más decirte... Vivo solo con mi padre, ya que mi madre murió de cáncer cuando tenía 5 años y fui hijo único ― Agrego.

Ana al oír eso miro por la ventana, comprendió como el chico sufría problemas tanto como ella lo hacía, no pudo evitar pensar en el retrato, debía decirle que le diera más tiempo para pensar que hacer.

― Con el retrato... veras... necesito tiempo, ando algo ocupada estos días. ― Dijo Ana rápidamente.

Adam al oír eso la miro y le sonrió.

― Tranquila, toma todo el tiempo que necesites ― Dijo alegremente, mientras veía la hora, ya era bastante tarde

Adam pensó en preguntarle que si la acompañaba a casa, esta vez no dejaría que corriera de él.

― Es mejor salir ya, te acompañare a casa y esta vez no dejare que salgas corriendo de mi como una loca ― Dijo el chico mientras la tomaba de los hombros y reía.

Ana no pudo evitar sonrojarse y asintió mientras una pequeña sonrisa salía de su rostro. Durante el recorrido hubo un gran silencio, Adam pensaba en algún tema de conversación pero simplemente ninguno le llego a la mente.

Llegaron a una gran casa blanca, pararon en frente de la puerta y miro a Ana, la chica buscaba las llaves de su bolsillo, antes de abrir miro a Adam fijamente.

― Es mejor que ya te vayas, no quiero que escuches a mis padres pelear ― Dijo la chica.

Adam vio como la chica abría rápidamente y entraba a la casa.

― Esta bien... Si... Adiós... ― Murmuro mientras la chica cerraba la puerta.

Adam noto como su móvil sonaba, seguramente era su padre preocupado al ver que no estaba en casa, lo saco rápidamente y era él.

― ¿Hola? ― Contesto el chico.

― ¿¡Donde mierdas estas!? ― Pregunto su padre con tono alterado.

― Acompañe a una amiga a casa que encontré en la biblioteca, tuve que ir allí ya que olvide mis llaves esta mañana y tú no habías vuelto del trabajo, pero estoy bien, tranquilo ― Dijo el chico mientras intentaba calmar a su padre.

― Estaba preocupado, ven ya, hare la cena. ―

― Si, ya voy en camino ― El chico salió corriendo hacia su casa.

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Era viernes y ya la jornada escolar se había  terminado, estudiantes eufóricos salían por la puerta corriendo y saltando por todas direcciones, Adam caminaba con su capota a paso lento mientras se preocupaba de que no se estrellara con nadie, al salir por las enormes puertas noto como su amigo lo esperaba con una chica al lado.

― Hola, mira ella es Melanie ― Dijo Dane mientras apuntaba a la chica.

Era alta, de cabello largo y castaño, tenía los ojos oscuros y grandes pestañas.

― Hola ― Dijo Adam mientras miraba a la chica.

― Hola ― Contesto ella mientras sonreía.

― Él es mi mejor amigo, del que te hable ― Dijo Dane mientras reía.

― ¿En verdad? Gusto en conocerte ― Dijo la chica.

― Igual ― Contesto Adam.

― Bueno es mejor irnos ya, ¿Quieres acompañarnos? ― Pregunto Dane.


Adam negó puesto que sería incomodo ir con ellos, se sentiría horrible. Vio como la pareja se alejaba,  sonrió por su amigo y se dirigió lentamente a su casa con su capota puesta.

Un retrato nunca elaborado. (Editando)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora