FRANK
Me despierto temprano después de una pésima noche de sueño producto a mis contantes pensamientos con ella. Realmente no pude dormir en toda la noche porque me puse como un puto marica melancólico a recordar nuestros momentos juntos, podría jurar que tengo ampollas en la mano de tanto...
Me siento en la cama dando tiempo de que las regaderas se desocupen, la verdad hoy no estoy de humor para hablar con nadie y cuando uno está de pésimo humor es cuando las personas más se empeñan en joderte la existencia.
Es realmente vergonzoso como en 6 años no me he acostumbrado a estár en la puta friendzone. No. es que yo no estoy en la friendzone, porque nosotros hemos tenido nuestros encuentros, además yo sé que ella me ama, nosotros somos más que amigos solo que los putos cabrones que la dañaron hicieron que ella no confiara más en nadie y pues soy yo quién paga las consecuencias.
Ella me quiere, sé que me quiere porque las veces que la he tenido entre mis brazos me lo ha demostrado. Lo que no entiendo es porque sigue huyendo de mí, por qué sigue jugando al gato y el ratón conmigo si ella sabe bien que soy el único que la puede hacer feliz.
—Planeta tierra llamando a Frank— dice mí compañero de cuarto, al que ignoré por estar sumergido en mis pensamientos
—¿Qué quieres, Leo?— contesto algo frustrado mientras me levanto sin mucho interés en lo que tiene que decirme.
—El General Black dijo que ibas libre en el primer grupo, así que vamonos de aquí antes que se arrepienta. —libre, por fin una buena noticia.
Después de un tiempo aquí metido, tener dos meses de permiso es realmente bueno.
En dos meses puedo verla muchas veces, es un tiempo realmente suficiente para aclarar las cosas con ella.
—Eso es realmente bueno, tengo muchas ganas de ver a mí chica— le digo sacando mí teléfono para enviarle un mensaje
"Buenos días, hermosa ¿Cómo amaneciste? ¿Trabajas hoy?"
Sin respuesta, es el tercer mensaje que le envío esta semana y no responde.
—¿Chica? Frank, ella no es tu chica. Ella solo juega contigo para quitarse el despecho, deberias de buscar otras opciones hermano.
Su comentario realmente me irrita, tampoco es que yo me este guardando para ella. La amo, sí, pero también tengo mis necesidades y sé reconocer una buenas piernas y un polvo aceptable.
Aunque tal vez tenga razón y deba buscar algo más formal en otra parte... pero joder, no. Yo la amo es a ella a quién amo desde el primer día que la ví. Y voy a luchar por ella.
—¡Cállate, Leo! Tú no sabes nada, ella solo está... confundida. —me defiendo— Pero en éstos dos meses la voy a conquistar ya verás, la volveré a hacer mía y ésta vez se quedará.
Me apresuro a salír por mis cosas, quiero irme de éste lugar lo más pronto posible y poner en marcha mi plan para conquistarla definitivamente.
Después de recoger todas mis cosas me dirijo al autobús que nos llevará de regreso a la ciudad, me apresuro a subir cuando noto que se acerca Leo y me hace seña para que no suba al bus.
Decido acercarme a él para preguntar qué pasa.
—El General Black quiere verte en su oficina antes de que te vayas— me informa un poco preocupado
—¿Sabes para qué?— pregunto
—No, sólo me dijo que te pasaras por allí antes de irte. —se encoge de hombros, le doy una palmada en la espalda en modo de agradecimiento y me dirijo a la oficina.
Me preocupa un poco de que quiere hablar el General conmigo, nunca citan a nadie a la oficina al menos que sea algo grave y cuando digo algo grave me refiero a algún error que tengas que pagar con un severo castigo.
Al menos que... No, Black nunca trata esos asuntos cuando estamos trabajando.
Llego a la oficina, respiro profundo y toco la puerta.
—Adelante, Smith— escucho y me adentro en la oficina
—Con permiso, Mi General, me informó Ponce que quería verme
—Pasa, toma asiento, Sí efectivamente tengo que hablar contigo con respecto a tu salida— trago en seco, hace unos meses metí la solicitud de baja. Esta vida aquí encerrado me está volviendo loco y tanto tiempo acá se me hace más difícil verla a ella, no podía seguir arriesgándome a alejarla más de mí y aunque lo que más deseo es irme de baja, nunca pensé que me la dieran tan rápido.
—Le escucho, señor— le digo
—Pues hemos recibido información acerca de un pequeño grupo de mafiosos que llegó al país hace unos meses. —me informa —Èstos tipos están trabajando en una Red de trata blancas, tráfico de drogas, armas y carreras ilegales.
—¿Y eso que tiene que ver con mí salida, General?— pregunto sin entender.
—Pues tú eres uno de los mejores que tenemos aquí, y ya que quieres irte, decidimos darte tu baja con la condición de que ayudes a los ASE a capturar a éstos mafiosos— guardo silencio esperando que continúe pero no lo hace.
ASE, así que ahora quieren que sea un Agente de Seguridad Especial, en pocas palabras solo están cambiando un encierro por otro.
—¿Cuántos son?— pregunto una vez que me queda claro que no dirá más nada.
—Solo uno es importante, está solicitado por la CIA aunque éste no trabaja sólo, pero sus hombres son lo de menos estoy seguro que al caer él, ellos serán pan comido.—hace una pausa mientras saca un sobre de uno de los cajones de su escritorio— Tienen negocios con corruptos en dicha organización y esos tratan de tapar sus delitos, pero ya sabes cómo funciona, el gobierno quiere su cabeza para quedar bien parado.
—Si tienen contactos en la CIA, bien lo pueden tener en cualquier sitio— respondo un poco confundido de porqué tengo yo que atrapar a un gánster extranjero.
—Justo por eso va a hacer difícil ésta misión, pero si lo logras no sólo tendrás tu baja si no que tendrás un puesto seguro en la agencia de seguridad especial.
—¿Cuándo?— pregunto para saber si tendré tiempo suficiente de resolver mis propios asuntos
—Justo ahora. Tenemos varios agentes infiltrados tú solo custodiaras él trabajo desde lejos y obtendrás información de afuera con otros informantes—me aclara
—Esta bien, pero necesito tiempo para resolver unos asuntos pendientes— necesito resolver el asunto de ella que me está dando vueltas en la cabeza, pero por supuesto eso no lo digo en voz alta.
—Tendrás todo el tiempo que necesites mientras estudias los casos, ten— me extiende el sobre que sacó del cajón— es él expediente, estudialo y luego te reúnes con Marcos, para arreglar los detalles.
Tomo el sobre y me dispongo a salir pero su voz me detiene
—Frank
—¿Si General?— contesto
—ésto es información... confidencial— me dice con cierto brillo en los ojos
Asiento y salgo de la oficina cerrando la puerta detrás de mí.
Camino por los pasillos mientras abro el sobre para conocer el perfil y el nombre del tipo que tengo que cazar.
Ryder Crow.
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INESTABLE ©
RandomUno es malo.... El otro no tanto... Pero ella... Ella tampoco es lo que aparenta. ¿Quién es quién?
